Zaragoza levanta la voz por La Misericordia: “La tauromaquia no es de izquierdas ni de derechas, es del pueblo”

Zaragoza levanta la voz por La Misericordia: “La tauromaquia no es de izquierdas ni de derechas, es del pueblo”

Zaragoza salió este miércoles a la calle para decir que La Misericordia no puede seguir en el aire. Bajo el lema “Feria taurina, solución ya”, varios centenares de aficionados se concentraron por la mañana en los exteriores de la plaza de toros para reclamar una salida definitiva al bloqueo que mantiene en vilo el futuro taurino de la capital aragonesa.

La manifestación, organizada por Juan Altimasveres, llegó en una jornada especialmente significativa. Apenas unas horas antes, se conocía la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, que concede las medidas cautelares solicitadas por la Diputación Provincial de Zaragoza y permite reactivar el procedimiento de adjudicación del coso. Una resolución que abre una puerta a la celebración de la Feria del Pilar 2026, aunque todavía queda pendiente el desarrollo administrativo del proceso y el posible margen de recurso.

Pero la afición no quiso que la noticia judicial diluyera el fondo de la protesta. El mensaje fue claro: Zaragoza no debería haber llegado a este extremo. Después de meses de incertidumbre, de la suspensión de la Feria de San Jorge y de una plaza sin empresa, los aficionados quisieron hacerse visibles para exigir respeto, estabilidad y una gestión a la altura de una plaza de primera categoría.

La protesta partió desde la plaza de toros en un ambiente reivindicativo, con gritos de “libertad” y numerosas muestras de apoyo a la tauromaquia. La marcha avanzó después hasta la plaza de España, frente a la sede de la DPZ, donde el tono se elevó con una sonora pitada y cánticos pidiendo la dimisión del presidente provincial, el Sr. Juan Antonio Sánchez Quero.

Uno de los momentos más simbólicos de la mañana lo protagonizó un niño, José, que terminó encabezando parte de la marcha con una cabeza de toro rodante. La imagen resumió buena parte del espíritu de la convocatoria: una afición que no solo reclamaba una feria, sino también el derecho a transmitir y vivir una tradición que considera propia.

Juan Altimasveres, impulsor de la movilización, valoró la resolución del TSJA como un paso importante, aunque insistió en que el sector no debería haber tenido que llegar a una manifestación para reclamar una solución. “Ya tenemos una esperanza de que haya Feria del Pilar, pero el trato sigue siendo el mismo”, señaló.

El convocante fue más allá al recordar que la tauromaquia pertenece a la sociedad civil y no a las siglas políticas. “No tendrían que pasar estas cosas. Que tengan que venir profesionales, taurinos y aficionados de Zaragoza para que nos den una solución no es normal. La tauromaquia no es de izquierdas ni de derechas, es del pueblo”, afirmó.

La movilización contó también con presencia de toreros aragoneses como Cristiano Torres, Serranito, Raúl Gracia “El Tato” y Aarón Palacio, que quisieron acompañar a la afición zaragozana en una mañana clave para el futuro de La Misericordia.

Especialmente significativo fue el apoyo de Cristiano Torres, que tomó la alternativa precisamente en la Feria del Pilar de 2025 y salió a hombros en una tarde de enorme impacto para el toreo aragonés. El joven matador explicó su presencia en la protesta como una defensa del toreo, de la cultura y de las raíces taurinas de Zaragoza. “Por un lío administrativo no nos podemos quedar sin toros en Zaragoza”, señaló.

Durante los últimos días, la convocatoria recibió además el respaldo público de numerosas figuras del toreo, un apoyo que Altimasveres quiso agradecer. “Los maestros se han volcado con nosotros, y eso es muy de agradecer. Esto no es solo por la afición de Zaragoza, es por la tauromaquia”, afirmó.

La resolución del TSJA ha cambiado el escenario y ha devuelto algo de esperanza a la afición. Sin embargo, la manifestación dejó claro que el malestar no desaparece con una medida cautelar. Zaragoza quiere toros, quiere Feria del Pilar y quiere que La Misericordia recupere la estabilidad que nunca debió perder.

La mañana terminó con una idea compartida entre los asistentes: la plaza de toros de Zaragoza no puede depender cada temporada de la incertidumbre administrativa. La afición ya ha hablado. Ahora exige hechos.