Conde de Mayalde deja una corrida de buena nota sin triunfo por la espada

Conde de Mayalde deja una corrida de buena nota sin triunfo por la espada

Foto: Ángel Mora

Crónica
Plaza de toros de Albacete
Primer festejo de la Feria Taurina de Albacete 2026 · Martes 8 de septiembre de 2026

Ficha del festejo
Plaza
Albacete

Festejo
Corrida de toros

Fecha
Martes 8 de septiembre

Entrada
Algo más de media plaza

Ficha
Resultado

Román

Román

Ovación tras aviso
Silencio tras aviso

Molina

Molina

Ovación
Ovación

Ismael Martín

Ismael Martín

Ovación
Ovación

Desliza lateralmente para ver todos los actuantes

Los toros
Ganadería

Conde de Mayalde

Ganadería
Conde de Mayalde
Corrida de desigual comportamiento, con varios toros de interés y posibilidades. Destacaron especialmente el primero, por su categoría, son y calidad, y el cuarto, fino de hechuras y con una embestida que exigía suavidad y precisión. El quinto tuvo buena intención aunque negó la ligazón, mientras tercero y sexto ofrecieron movilidad pero menos clase y entrega. El segundo titular fue devuelto y sustituido por un sobrero.

Festejo
Incidencias

Al finalizar el paseíllo sonaron los acordes del Himno Nacional de España. Se desmonteraron José María Arenas y Víctor Martínez tras parear al cuarto. El segundo toro titular fue devuelto y sustituido por un sobrero de Conde de Mayalde.

En el ruedo
La crónica

La corrida de Conde de Mayalde dejó varios toros de interés, especialmente primero y cuarto, pero la tarde se marchó sin trofeos. Román tuvo las mayores opciones, Molina rozó el premio con el quinto e Ismael Martín volvió a conectar con los tendidos desde su variedad y entrega.

La tarde tuvo en el primero uno de sus grandes argumentos ganaderos. Fue un toro de Conde de Mayalde con categoría, son y calidad desde los primeros compases. Román se estiró con gusto en el capote, primero a la verónica, después en un galleo por chicuelinas y más tarde en otro quite también a la verónica.

Con la muleta comenzó de rodillas en el centro del ruedo y planteó una faena dispuesta ante un toro bueno de verdad, con fondo y condiciones para el triunfo, aunque terminó rajándose en el tramo final. La espada, con varios pinchazos, estocada, aviso y descabellos, dejó todo en ovación tras aviso.

Molina tampoco encontró facilidad en su primero. El segundo titular fue devuelto con rapidez tras acusar un calambre en los cuartos traseros, y el sobrero, más justo de trapío y cornidelantero, marcó pronto querencias hacia tablas. Ya en el quite por tafalleras vino por dentro y llegó a tocar al torero a la altura del vientre.

La querencia alargó el tercio de banderillas y el animal llegó sin opciones claras a la muleta. Poco pudo hacer el albaceteño, que mató al primer intento y fue despedido con ovación.

Ismael Martín volvió a conectar con los tendidos desde su variedad y entrega. Al tercero, ofensivo y amplio de sienes, lo recibió de rodillas antes de estirarse con buen gusto a la verónica. Brilló con el capote y especialmente en banderillas, con dos últimos pares que pusieron al público en pie.

Con la muleta comenzó en el centro por cambiados por la espalda ante un toro de más movilidad que clase y entrega, que embistió descompuesto. El salmantino trató siempre de limpiar los muletazos y dejó lo más estimable al natural. La plaza pidió la oreja, pero la presidenta no atendió la petición. Ovación.

También tuvo interés el cuarto, un toro acapachado, fino de hechuras y con una embestida de calidad que exigía mimo, suavidad y embroques muy precisos con los vuelos de la muleta. Román, más habituado a otro tipo de batalla, fue encontrándose poco a poco, especialmente en el tramo final y en las cercanías.

Sin embargo, no terminó de rematar con la espada y, tras varios pinchazos, dejó media estocada atravesada que impidió cualquier opción de premio. Silencio tras aviso.

En el quinto, un toro de buen gusto y armonía pese a su trapío, Molina encontró mayor materia. El de Conde de Mayalde tuvo buena intención, aunque negó siempre la ligazón y acusó el exceso de sangre tras ser medido en varas.

Molina comenzó de rodillas en el centro, por pases cambiados, y logró los mejores pasajes cuando llevó la muleta por abajo, de uno en uno, enganchando con los vuelos. Cuando la faena estaba cerca del trofeo, se metió entre los pitones y el trasteo perdió fuerza. La espada al segundo intento dejó todo en ovación.

El sexto fue un toro serio y de mayor cuerpo, ovacionado de salida. Ismael Martín volvió a brillar en banderillas hasta levantar de nuevo al público. El animal, siempre en el límite y sin raza suficiente para mover sus hechuras, no terminó de entregarse. El salmantino dejó una gran estocada y saludó otra ovación en una tarde que dejó ganas de más.

Juego de los toros en una línea:
corrida de Conde de Mayalde desigual pero con interés, destacando primero y cuarto por su calidad y posibilidades, con un quinto de buena intención y un resto más condicionado por la falta de clase, raza o entrega.