Fernando Adrián vivió una tarde de especial significado en Torres de la Alameda. Ante su gente y en solitario, el torero madrileño resolvió con nota una encerrona de máxima responsabilidad, saldada con cinco orejas y una nueva Puerta Grande. El festejo tomó pronto vuelo con los dos toros de Baltasar Ibán, que ofrecieron calidad y transmisión, permitiendo al torero expresarse con intensidad, mando y una ambición constante.
Al primero le cortó una oreja tras una faena compacta y encajada frente a un toro colaborador por ambos pitones, aunque la espada al segundo intento redujo un premio que pudo ser mayor. Con el segundo llegó el primer golpe fuerte de la tarde. Fernando Adrián toreó con ligazón, firmeza y mucho fondo, especialmente al natural, donde sometió por abajo al buen toro de Baltasar Ibán en dos tandas de gran peso. La buena estocada terminó de poner en sus manos las dos orejas y aseguró la salida a hombros.
La tarde mantuvo el interés con los toros de Domingo Hernández. Ante el tercero, Fernando Adrián firmó una faena de autoridad, poder y soberanía, pero el fallo con la espada dejó sin premio una labor que tenía argumento de triunfo. Todo quedó en ovación. Sí redondeó el balance en el último, con una actuación completa y de mucha dimensión, en la que volvió a explayarse con temple y profundidad, dejando naturales de categoría antes de cortar las dos orejas que cerraron una encerrona triunfal.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Torres de la Alameda (Madrid) – Encerrona – Sábado 11 de julio || Corrida de Toros
Se lidiaron toros de Domingo Hernández (3º y 4º) y Baltasar Ibán (1º y 2º), dos toros importantes de Baltasar Ibán en la primera parte y dos de Domingo Hernández que también dieron opciones para el triunfo
- FERNANDO ADRIÁN (Malva y Plata) -en solitario- : oreja, dos orejas, ovación y dos orejas;




