
El Fandi
Oreja
Dos orejas

Borja Jiménez
Ovación tras aviso
Oreja

Pedro Gallego
Tomaba la alternativa
Oreja
Dos orejas

El Fandi resultó cogido durante el quite al toro de la alternativa y, tras ser operado en la enfermería, regresó al ruedo para correr turno.
Baeza vivió una tarde de emoción y futuro con la alternativa de Pedro Gallego, protagonista de un triunfo de enorme repercusión, en una función también marcada por la entrega de El Fandi y la solidez de Borja Jiménez.
Baeza vivió una tarde de emoción y futuro con la alternativa de Pedro Gallego, que respondió al compromiso con una madurez impropia de su corto recorrido como matador. El joven torero mostró personalidad, frescura y capacidad para conectar con los tendidos desde el primer momento. Con el capote dejó facilidad de muñecas y valor al echarse la tela a la espalda, mientras que con la muleta toreó con temple, ajuste y naturalidad.
Al toro de la ceremonia, Haymus, le cortó una oreja, perdiendo un premio mayor por la tardanza del animal en caer tras la estocada. En el sexto confirmó todo lo apuntado con una faena de más poso, en la que sobresalió una gran serie al natural, de trazo largo, hondura y profundidad. Las dos orejas cerraron una alternativa de enorme repercusión y pusieron a Baeza ante una certeza: tiene torero.
El Fandi también fue protagonista de una tarde marcada por el percance sufrido en el quite al toro de la alternativa. El granadino tuvo que pasar por la enfermería y ser intervenido antes de regresar al ruedo para afrontar su compromiso. Aun así, volvió con entrega y levantó a la plaza con su facilidad capotera, primero por verónicas y chicuelinas, y después con un tercio de banderillas vibrante y ajustado.
Con la muleta firmó una labor de menos a más ante un toro de escaso recorrido, tirando de oficio y raza para cortar una oreja. En su segundo volvió a calentar los tendidos con el capote y los palos, clavando cuatro pares y comenzando la faena de rodillas. La labor perdió transmisión en algunos pasajes, pero recuperó intensidad en cercanías y el premio le permitió acompañar a Pedro Gallego en la salida a hombros.
Borja Jiménez volvió a mostrar su extraordinaria capacidad y su momento de torero hecho. Frente al segundo dejó una faena de enorme profundidad, con muletazos hondos, figura desmayada y una madurez sobresaliente, pero los pinchazos previos a la estocada le cerraron la puerta de un premio que parecía ganado.
En su segundo turno se impuso a un toro complicado con oficio, conocimiento y firmeza, robando los muletazos que el animal permitió y volviendo a dejar buenas formas con el capote. La espada esta vez fue más certera y el sevillano tocó pelo, completando una tarde de peso pese a que el foco emocional y triunfal quedó en la alternativa de Pedro Gallego y en la entrega de El Fandi.

