Morante borda una obra de aroma y la espada deja sin premio a Bastinhas en Mérida

Morante borda una obra de aroma y la espada deja sin premio a Bastinhas en Mérida

Fotógrafo: José Campos

La tarde encontró su cima en el cuarto, donde Morante sacó a pasear esa tauromaquia suya que no se parece a ninguna. Ya de capote había dejado una tarjeta de presentación de categoría, con una mano inicial de mucho sabor, verónicas que hicieron crujir la plaza y chicuelinas de una plasticidad enorme. Después del tercio de banderillas, en el que Raúl Ramírez Rodríguez «El Peque» protagonizó un salto de la garrocha de gran nivel, el cigarrero brindó a Israel Fernández y comenzó una faena con compás flamenco y aroma antiguo. Por el pitón izquierdo el natural voló despacio, masticado, con una delicadeza extraordinaria. Por la derecha surgió el Morante más genial, capaz de torear en redondo como si el tiempo se hubiese quedado detenido. El toro, noble, enclasado y entregado, tuvo la virtud suficiente para que la obra prendiera, aunque le faltó un punto más de poder para alcanzar la locura total. El triunfo era clamoroso, pero la espada emborronó una faena grande. Ovación tras petición.

Antes, Morante ya había dejado pinceladas frente a “Novelero”, segundo de la tarde, un castaño de Álvaro Núñez que salió con mucha alegría, pero que pronto mostró su falta de fuerza. Dos verónicas con poso abrieron la actuación, aunque el brusco derrumbe del toro levantó las protestas. Medido en varas y cambiado el tercio a petición del torero, el animal llegó a la muleta sin poder suficiente para sostener aquello que se intuía. Morante dejó muletazos de su firma, detalles sueltos de torero caro, pero la faena se quedó en la frontera de lo que pudo ser. Ovación.

Marcos Bastinhas abrió el festejo metido prácticamente en la puerta de chiqueros para recibir al primero de Herculano Silva a lomos de “Danone”. El toro salió con muchos pies y exigió de salida, cosido a la grupa, dejando ver la buena doma de la montura. Dos rejones de castigo bien colocados encauzaron la lidia y el rejoneador portugués fue creciendo con alardes, gusto y conexión con el público. Con “Nesquik” y “Primore” firmó un notable tercio de banderillas, metiéndose por dentro con valentía y dominio. También brillaron los Forcados Académicos de Elvas, que ejecutaron una pega de gran exposición. El toro se vino abajo en el tramo final y la suerte suprema, con varios pinchazos antes del rejón definitivo, dejó sin premio una labor que había tenido argumentos. Ovación.

En el segundo de su lote, Bastinhas volvió a dejar momentos de mérito ante un toro que pronto acusó el esfuerzo y se paró en banderillas. A lomos de “Davincci” elevó el tercio con dos banderillas a una mano, de frente hacia dentro y con precisión, antes de dejar con “Danone” un par a dos manos de mucha exposición. De nuevo los Forcados bordaron la pega, poniendo una de las notas más vibrantes de la actuación. Ya con el toro muy parado y pegado a tablas, el rejoneador se metió casi sin espacio para clavar cortas de alto riesgo. El rejón final entró, pero el descabello se eternizó y apagó cualquier opción de triunfo. Silencio tras aviso.

LA RESEÑA


Plaza de toros de Mérida (Extremadura) –Festejo mixto – Viernes 4 de septiembre || Corrida Romana

Entrada: Tres cuartos de plaza

Se lidiaron novillos de Silvia Herculano (1º y 3º) y toros de Álvaro Núñez (2º y 4º), desiguales de presentación y de juego en su conjunto.

  • MARCOS BASTINHAS : Ovación y Silencio
  • MORANTE DE LA PUEBLA : Ovación y Ovación;