Morante arranca una tanda de peso a un cuarto incierto y peligroso

David de Miranda forma un lío en Almodóvar y corta un rabo a un gran toro de Santiago Domecq

Morante de la Puebla abrió plaza en Almodóvar ante un toro encastado, con una embestida boyante por el pitón derecho que permitió al sevillano encontrar pronto el terreno de su faena. Sobre esa mano llegaron los pasajes de mayor entidad, con series ligadas y ajustadas, el mentón hundido y esa expresión tan personal que imprime a cada muletazo. La labor tenía argumentos para el premio, pero todo se deshizo a la hora de matar. Morante se atascó especialmente con el descabello, que llegó a utilizar hasta en diez ocasiones, y terminó siendo silenciado.

Alejandro Talavante encontró en el segundo de Santiago Domecq un toro de gran clase y transmisión y construyó una faena de altos vuelos. Ya había anunciado sus intenciones con el capote, combinando faroles y chicuelinas antes de una buena media, además de firmar un vibrante quite con el capote a la espalda. Con la muleta comenzó por firmes estatuarios en el tercio y después se abandonó al natural, donde llegaron los pasajes de mayor categoría: mano baja, muñeca rota, naturales de cartel, cambios de mano interminables y pases de pecho llevados hasta la hombrera contraria. Aunque el toro terminó buscando tablas, Talavante mantuvo arriba la faena y la cerró con una poderosa tanda en redondo. Una estocada entera rubricó la obra y puso en sus manos dos orejas.

David de Miranda cuajó al tercero de Santiago Domecq, un toro de extraordinaria clase, entrega y ritmo que terminó siendo premiado con la vuelta al ruedo. Ya con el capote dejó una declaración de intenciones en unas ajustadas saltilleras, antes de comenzar la faena de rodillas con ayudados por alto. En pie, el de Trigueros toreó con firmeza y poder, encadenando largas tandas en redondo, profundas y con la mano muy baja. El cambio a la zurda descubrió todavía más la calidad del toro y llegaron naturales de enorme pureza, llevados con los vuelos y media muleta. Con la faena arriba, De Miranda acortó distancias y convirtió el final en un auténtico alboroto, toreando en redondo en terrenos mínimos y dejando que el toro le respirara prácticamente en las pantorrillas. Una gran estocada cerró la obra: dos orejas y rabo para David de Miranda y vuelta al ruedo para el toro de Santiago Domecq.

Pocas concesiones ofreció el cuarto, un toro informal, incierto y con momentos de evidente peligro ante el que Morante de la Puebla apenas tuvo opciones con el capote. Con la muleta, el sevillano asumió el compromiso y se puso con pureza sobre la diestra, logrando arrancar una tanda de mucha importancia y exposición a un animal que no regaló una sola embestida. Por el izquierdo no existió posibilidad alguna y, cuando Morante regresó a la mano derecha, el toro comenzó a meterse cada vez más por dentro y a empeorar su comportamiento. Sin recorrido para prolongar la faena, decidió abreviar. Pinchazo hondo al segundo intento y descabello. Palmas para Morante.

LA RESEÑA


Plaza de toros de Almodóvar del Campo (Ciudad Real) – Corrida de toros || Segunda de la Feria Taurina 2026

Entrada: Lleno de ‘No Hay Localidades’

Se lidian toros de Santiago Domecq,

  • MORANTE DE LA PUEBLA : Silencio y Palmas;
  • ALEJANDRO TALAVANTE : Dos orejas
  • DAVID DE MIRANDA : Dos orejas y rabo