ABC reconoce a los hermanos Lozano, una dinastía clave en la historia reciente de la tauromaquia

ABC reconoce a los hermanos Lozano, una dinastía clave en la historia reciente de la tauromaquia

La Casa de ABC acogió este mediodía la entrega del XVII Premio Taurino de ABC a los hermanos Lozano, una de las sagas más influyentes de la historia reciente de la tauromaquia. El jurado distinguió por unanimidad a esta familia por su aportación decisiva al impulso, preservación y desarrollo de la Fiesta desde ámbitos tan diversos como el empresariado, la ganadería, el apoderamiento y el propio toreo.

José Luis Lozano y Eduardo Lozano fueron los encargados de recoger el galardón, conocido como el Cavia de los Toros, en una ceremonia marcada por la emoción y por el recuerdo permanente a su hermano Pablo Lozano, fallecido recientemente y figura esencial dentro de la historia familiar.

El director de ABC, Julián Quirós, ensalzó durante su intervención la dimensión humana y taurina de Pablo Lozano, al que definió como el alma de la familia y como un hombre dotado de una inteligencia afectiva excepcional. Sus palabras dieron al acto un tono de homenaje que fue más allá del reconocimiento profesional para situarse también en el terreno de la memoria.

La ceremonia, presentada por la periodista Elena Sánchez, contó con la apertura institucional de Quirós, quien agradeció la labor del jurado presidido por Marcelo Maestre y tuvo también un recuerdo especial para Pilar Vega de Anzo, destacando la profunda vinculación que la marquesa mantuvo siempre con el diario.

En su discurso, el director de ABC reivindicó de manera expresa la figura del empresario taurino y subrayó que la concesión del premio a los Lozano no respondía a un simple formalismo, sino al peso real de una dinastía imprescindible para entender el toreo de las últimas décadas.

“Los hermanos Lozano no reciben el Premio Taurino de ABC porque tocaba premiar a un empresario. Es exactamente al revés: pensamos que esta saga familiar se merecía este reconocimiento, y el hecho de que sean ellos quienes lo reciban nos ha llevado, de paso, a poner en valor lo que representa el empresario taurino. Ellos no son un pretexto. Son la razón, el motivo”, afirmó Quirós.

El director reafirmó además el compromiso histórico de ABC con la tauromaquia, a la que definió como una seña de identidad del periódico y como un universo de valores —bravura, nobleza y exigencia— que también forman parte de su manera de entender el periodismo.

La entrega del premio reunió a numerosas figuras del toreo vinculadas, de una u otra forma, a la Casa Lozano. Entre ellas estuvieron Espartaco, Manuel Caballero, Julián López “El Juli”, Andrés Roca Rey y César Rincón, nombres que evidencian la dimensión del legado construido por la familia a lo largo de varias generaciones.

Especialmente emotiva fue la intervención de César Rincón, quien recordó sus inicios junto a los Lozano en la Colombia de los años ochenta y aseguró que, desde entonces, forman parte de su propia familia. También tomó protagonismo Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, que subió al escenario para pronunciar un sentido homenaje a los taurinos de Villaseca de la Sagra.

“Sin ellos no habría sido torero”, afirmó emocionado el diestro de Espartinas, antes de añadir que “todo lo que mi familia y yo tenemos es gracias a la familia Lozano”. Espartaco recordó también a don Pablo, don Manuel y a Palomo Linares, de quien aseguró que habría estado profundamente orgulloso de este reconocimiento. Con su habitual humildad, bromeó al afirmar que, de todos los toreros que los Lozano apoderaron, él era su mayor obra “porque lo necesitaba más”.

El cierre del acto correspondió a José Luis Lozano, que tomó la palabra en nombre de la familia para agradecer el reconocimiento a ABC, al que definió como “el periódico de mi infancia”. Recordó que, al mismo tiempo que aprendían a leer, él y sus hermanos aprendían a leer ABC, un diario que siempre informó con especial atención de la tauromaquia.

En una intervención cargada de memoria familiar, José Luis rememoró aquellos años de infancia marcados por el ambiente taurino, las tertulias y la pasión por el toro. También tuvo palabras llenas de emoción para su hermano Pablo, de quien dijo que tenía condiciones para haber sido torero, aunque las cornadas y una gestión poco favorable condicionaron su carrera.

Con ironía y ternura, recordó una frase que solía decirle: “Te falta una cosa: que te hubieran apoderado los Lozano”, provocando la sonrisa de los asistentes y cerrando el acto con el sello de una familia que ha hecho del toreo no solo una profesión, sino una forma de vida.

El XVII Premio Taurino de ABC reconoció así mucho más que una trayectoria. Premió una manera de estar en la tauromaquia, una forma de construir toreros, plazas y temporadas, y el legado de una saga que ha sido parte fundamental del engranaje de la Fiesta durante décadas.