Vuelta al ruedo tras petición
Vuelta al ruedo
Silencio
Guillermo Hermoso de Mendoza terminó siendo el único actuante capaz de tocar pelo en la apertura de Aste Nagusia. Su primera actuación, frente al tercero, tuvo autoridad, continuidad y una gran capacidad para manejar un toro que apretó hacia dentro y nunca puso las cosas fáciles.
El navarro combinó el lucimiento de la cuadra con una determinación constante para pisar terrenos comprometidos. Todo quedó muy reunido, con las suertes ajustadas y una clara sensación de dominio. Un rejonazo y un golpe de descabello pusieron el cierre a una faena importante, premiada con una oreja de peso.
En el sexto volvió a dejar una actuación de enorme mérito. El toro tuvo temperamento y exigió precisión, obligando a Hermoso de Mendoza a manejar con mucho criterio las distancias y los terrenos. El rejoneador clavó con pureza, se metió mucho en la cara y llevó la faena a terrenos muy reducidos, arriesgando de verdad.
El triunfo grande parecía hecho, pero el rejón de muerte se le atravesó. Necesitó cuatro intentos y todo terminó en silencio.
Sergio Galán abrió la feria con una actuación de gran madurez. El primero tuvo movilidad y apretó las cabalgaduras, pero el de Tarancón respondió con elegancia, oficio y una técnica muy asentada. Manejó siempre la lidia con seguridad y remató con un contundente rejonazo. Ovación.
Mayor eco tuvo su actuación frente al cuarto. El toro ofreció fondo y Galán encontró un segundo tercio de mucha brillantez, llegando muy en la cara y saliendo con limpieza de las reuniones. Con las cortas se mostró especialmente entregado, muy encima del toro y buscando con decisión el triunfo.
El rejón final necesitó un golpe de descabello y la petición no terminó siendo atendida. Vuelta al ruedo tras petición.
Lea Vicens dejó dos faenas de buen tono. El segundo fue perdiendo recorrido hasta llegar aplomado al tramo final, pero la francesa supo ordenar la lidia y mantener el interés. A lomos de ‘Aladín’ llegaron los momentos de mayor conexión con los tendidos. Un rejón bien colocado cerró la actuación. Ovación.
El quinto le ofreció mayores posibilidades. Fue un toro bravo, con ritmo y potencia, al que Vicens consiguió atemperar con inteligencia. La faena tuvo variedad, torería y continuidad, con una actuación muy completa en todos los tercios. Dos pinchazos antes del rejón final terminaron por dejar sin premio una labor que había tenido entidad. Vuelta al ruedo.
Corrida de Romao Tenorio variada y exigente, con movilidad y temperamento en distintos ejemplares y un quinto bravo, con ritmo y potencia, como uno de los toros de mayores posibilidades.


