Osornio deja pases de cartel, pero el acero le cierra la Puerta Grande

Álvaro Serrano impone poder y oficio ante un quinto que rompió a embestir

El primero de El Retamar abrió la tarde del Zapato de Oro mostrando exigencia, casta y calidad, especialmente por el pitón izquierdo. Emiliano Osornio supo entrar poco a poco en sus terrenos y construyó una faena de detalles muy toreros, cuyo punto más alto llegó precisamente al natural. Por ese lado firmó dos tandas de notable categoría, templadas y con expresión, ante un novillo que nunca regaló las embestidas. Una actuación seria y con personalidad que encontró recompensa con una oreja tras aviso, mientras el de El Retamar fue despedido con palmas en el arrastre.

El segundo de El Retamar bajó el tono respecto al que abrió la tarde. Sin demasiada transmisión, necesitó paciencia, tiempos y distancias para terminar ofreciendo algunas posibilidades. Álvaro Serrano lo entendió y resolvió la papeleta con corrección, mostrando oficio y capacidad para administrar las embestidas, aunque sin encontrar la materia necesaria para que la faena alcanzara mayor vuelo. Palmas tras aviso para el novillero y silencio en el arrastre para el de El Retamar.

El tercero de El Retamar, primero del lote de Manuel Domínguez, tuvo un comportamiento incierto y fue perdiendo fuelle conforme avanzó la lidia. El novillero supo sobreponerse a esa falta de poder y dejó patente la clase de su concepto, consiguiendo por momentos torear con una despaciosidad extraordinaria, casi a cámara lenta. La escasa fortaleza del animal impidió dar continuidad y mayor rotundidad a la faena, pero Domínguez estuvo por encima de las circunstancias y dejó los pasajes de mayor expresión. Su actuación encontró recompensa con una oreja.

Emiliano Osornio mantuvo intacto su concepto clásico frente al cuarto de El Retamar, buscando siempre hacer el toreo desde la naturalidad y sin abandonar sus formas. Por momentos consiguió relajarse de verdad y dibujó muletazos de enorme expresión, auténticos pases de cartel que volvieron a mostrar la personalidad del mexicano. La faena tuvo momentos de categoría y colocó la Puerta Grande a su alcance, pero un pinchazo terminó llevándose la oreja que necesitaba para salir a hombros.

Faena de novillero cuajado la que firmó Álvaro Serrano frente al quinto de El Retamar, un animal que no terminó de mostrarse franco de salida, pero que cambió su comportamiento con la muleta y fue creciendo hasta ofrecer embestidas de calidad. Serrano supo verlo, darle sitio y aprovechar esa evolución para construir una labor de poder y notable oficio, mandando sobre las acometidas y dejando una imagen de madurez. Cortó una oreja y hubo fuerte petición de la segunda.

LA RESEÑA


Plaza de toros de Arnedo (La Rioja) – Novillada con picadores || Tercera del Zapato de Oro 2026

Entrada: Un tercio de entrada

Se lidian novillos de El Retamar, 

  • EMILIANO OSORNIO : Oreja tras aviso y Palmas;
  • ÁLVARO SERRANO : Silencio y Oreja con petición;
  • MANUEL DOMÍNGUEZ : Oreja