Pepe Martínez Conradi analiza en el Club Cocherito la corrida de La Quinta en Bilbao

Pepe Martínez Conradi analiza en el Club Cocherito la corrida de La Quinta en Bilbao

El Club Cocherito celebró este miércoles 26 de agosto el segundo de sus coloquios taurinos de Aste Nagusia, esta vez con la corrida de La Quinta como eje central de una tertulia en la que participaron el ganadero Pepe Martínez Conradi, el periodista Lázaro Echegaray y los matadores Diego Silveti y Luis Bolívar.

Aitor Vian, miembro de la Junta Directiva de la entidad, fue el encargado de conducir un encuentro en el que se analizaron las particularidades de una corrida marcada por la personalidad propia del encaste Santa Coloma.

Martínez Conradi puso el foco especialmente en el paso de los toros por el caballo. A su juicio, algunos puyazos resultaron excesivamente sangrientos y pudieron terminar condicionando el comportamiento posterior de varios ejemplares.

El ganadero también incidió en la dificultad de interpretar una embestida tan particular como la de La Quinta, con animales que en ocasiones avanzan despacio y muy metidos en los engaños. Sobre el primero señaló que respondió a un tipo antiguo de Buendía que aparece ocasionalmente y que se aleja del modelo que actualmente busca la casa. En cambio, destacó especialmente las condiciones del segundo, que dejó una impresión mucho más cercana al concepto ganadero perseguido.

‘Tapaboca’, presente en el recuerdo

Durante el coloquio volvió a aparecer el nombre de ‘Tapaboca’, el toro indultado por Borja Jiménez en Vista Alegre en 2025 y primero al que se perdonó la vida en la historia del coso bilbaíno.

Martínez Conradi explicó que el toro atravesó algunos problemas de salud durante los días posteriores al indulto y reveló que actualmente permanece en la ganadería, donde vivirá hasta el final de sus días. También reconoció que se trata de un animal de manejo complejo.

Lázaro Echegaray calificó la corrida como atractiva, aunque echó en falta algo más de transmisión. Valoró especialmente la pelea en varas y apuntó al sexto como un toro que, con mayor fortaleza física, podría haber alcanzado una dimensión superior.

Luis Bolívar centró buena parte de su intervención en el momento de Román, al que ve toreando con una gran claridad de ideas y dando continuidad en otras plazas al nivel mostrado esta temporada en Madrid.

Por último, Diego Silveti encontró similitudes entre la embestida de varios toros de La Quinta y determinados comportamientos habituales del toro mexicano, especialmente por esa capacidad de quedarse prácticamente dormido en la muleta. Una condición a la que, según señaló, el público español quizá está menos acostumbrado.

Distintas miradas para una misma corrida y un coloquio que volvió a poner sobre la mesa la singularidad de La Quinta y la dificultad de medir con los mismos parámetros una embestida que tiene personalidad propia.