Alejandro Marcos: “La Copa Chenel me ha devuelto al boca a boca de la gente”

Alejandro Marcos: “La Copa Chenel me ha devuelto al boca a boca de la gente”

Alejandro Marcos afronta uno de los compromisos más trascendentales de su trayectoria. El torero salmantino llega a la final de la Copa Chenel, que se celebrará el próximo 30 de julio en Las Ventas, después de haber encontrado en el certamen un revulsivo clave para volver a ocupar un sitio de interés dentro del circuito taurino.

Tras una etapa complicada, marcada por la escasez de oportunidades en los despachos, Marcos reconoce abiertamente la importancia que ha tenido este ciclo en su carrera. “Me he encontrado en un momento en el que los contratos eran prácticamente imposibles y la Copa Chenel me ha hecho poder volver a dar este impulso”, confiesa.

El propio diestro admite que el certamen ha supuesto “ese punto para volver a estar en el boca a boca de la gente”, una circunstancia que valora especialmente después de años de esfuerzo, preparación y búsqueda constante del toreo.

Para Alejandro Marcos, alcanzar la final no ha sido una casualidad, sino el objetivo con el que inició su participación en la Copa Chenel. “Al final era el objetivo con el que me inscribí en esta Copa Chenel y poderlo conseguir es una satisfacción”, afirma.

El torero concede una enorme importancia al hecho de hacer el paseíllo en Madrid en una cita de esta dimensión. Para él, pisar el ruedo venteño en la final es la consecuencia de “años de entrenamientos, de esfuerzo, de sacrificios y de perseguir y buscar el toreo”.

En su balance del certamen, Marcos destaca sobre todo la evolución que ha experimentado corrida a corrida. “Me quedo con la progresión y con que me he encontrado más a gusto y más torero a medida que han pasado las corridas”, señala.

De cara al compromiso decisivo, el salmantino es consciente de la igualdad y la competencia que marcarán la final. “Los tres toreros que estamos aquí podemos ganar cualquiera, como así se ha demostrado durante todo el certamen”, reconoce.

Sin embargo, su ambición va más allá del resultado numérico. Alejandro Marcos quiere que la final sirva para dejar una huella en la afición madrileña. “El 30 de julio me gustaría que la gente saliera de la plaza hablando de mí”, recalca.

Su verdadero objetivo es reivindicarse como torero en una plaza de máxima responsabilidad. “Mi sueño es dejar impronta como torero aquí en Madrid y que la afición me recuerde”, asegura.

Esa actitud de lucha, entrega y perseverancia es la misma que le ha acompañado desde sus inicios. Por eso, si pudiera dirigirse al Alejandro Marcos de su etapa como novillero, le recordaría que mantuviera intactas la afición, la pasión y la fe en el camino: “Cuando las cosas parecen imposibles, siempre hay opciones”.

La final de la Copa Chenel aparece ahora como una oportunidad mayor para Alejandro Marcos. Una tarde para confirmar su progresión, reivindicar su sitio y demostrar que el certamen ha sido mucho más que un impulso: una puerta abierta para volver a escribir su nombre en Madrid.