El matador de toros Héctor Gutiérrez afronta uno de los compromisos más importantes de su trayectoria. Tras un paso firme y rotundo por la Copa Chenel, el diestro mexicano se prepara para la gran final del certamen, una cita que puede marcar un antes y un después en su carrera profesional.
“Para mí supone mucha responsabilidad, mucho compromiso, pero a la vez es un sueño”, reconoce el torero al valorar lo que significa llegar a este momento. Desde niño, confirmar su alternativa en Madrid ha sido uno de sus grandes anhelos, y ahora podrá materializarlo en la final que se celebrará el próximo 30 de julio en la plaza de toros de Las Ventas.
Gutiérrez hace un balance muy positivo de su paso por el certamen, especialmente por la actitud mantenida en cada compromiso. “Las cuatro tardes que he tenido me he entregado al máximo. Creo que he ido con el compromiso absoluto a cada una de ellas y no me he dejado nada”, asegura.
Para el diestro, la Copa Chenel ha sido mucho más que un certamen. “Para mí es todo. Es la oportunidad de llegar a España, abrirme camino. Sin él creo que sería prácticamente imposible”, afirma, agradeciendo también la visibilidad y el impulso que la organización ha dado a su carrera.
De cara a la final, Héctor Gutiérrez no oculta su ambición. Su objetivo es claro: “Me encantaría desorejar un toro y que mi rumbo y mi carrera agarre el vuelo que necesitan”. Sabe que el reto será grande, ya que compartirá cartel con otros dos toreros que han destacado entre los dieciocho participantes iniciales de una edición marcada por un nivel muy alto.
El torero anima a los aficionados a acudir a Las Ventas para presenciar una final que reunirá a tres espadas muy dispuestos y una corrida del maestro Capea, una ganadería que, según destaca, ofrece “muchas garantías”.
Como reflexión final, Gutiérrez deja un mensaje al novillero que fue y al camino recorrido hasta este momento: “Que todos los sueños tarde o temprano se cumplen cuando se trabajan, cuando hay constancia y disciplina; y que nunca deje de soñar”.
Con esa mentalidad, Héctor Gutiérrez llega a Madrid dispuesto a aprovechar una tarde clave, confirmar su alternativa y dar el golpe definitivo que impulse su nombre en el toreo español.

