Borja Jiménez sostiene la tarde en Sevilla y roza un triunfo grande tras la cogida de Morante

Borja Jiménez sostiene la tarde en Sevilla y roza un triunfo grande tras la cogida de Morante

La corrida en la Real Maestranza de Sevilla terminó teniendo un nombre propio: Borja Jiménez. En una tarde condicionada por la cogida de Morante de la Puebla, el diestro sevillano asumió el peso del festejo y dejó la actuación más sólida y completa, aunque el resultado final se quedó por debajo de sus méritos.

Su primera faena, ante el segundo, ya dejó ver el tono de la tarde. Un toro de buena condición al que entendió con temple y criterio, construyendo una labor de interés, especialmente en los compases iniciales. Paseó una oreja tras una estocada efectiva, aunque con la sensación de que la faena pudo romper más.

Pero fue a partir del cuarto cuando Borja Jiménez dio un paso al frente definitivo. Tras la cogida de Morante, con la plaza aún sobrecogida, el sevillano asumió la lidia en un contexto de máxima responsabilidad. Brindó al torero herido y firmó una faena de enorme mérito frente a un toro exigente, incierto y con transmisión. Desde el inicio, incluso de rodillas, dejó clara su determinación, imponiéndose con firmeza, valor y un dominio creciente. Logró someter la embestida por el pitón derecho y dejó también naturales de gran exposición. Fue una actuación de peso, de torero cuajado, que sin embargo se diluyó con la espada, perdiendo un triunfo de mayor dimensión y quedando todo en una vuelta al ruedo.

Lejos de venirse abajo, volvió a entregarse en el sexto. Recibió a portagayola en un gesto de máxima exposición que encendió los tendidos y continuó con una faena intensa, de conexión y entrega. Supo administrar las condiciones del toro, sacando muletazos de mérito tanto por el derecho como al natural. De nuevo, el acero condicionó el alcance del triunfo, pero aún así cortó una oreja, cerrando su actuación con dos trofeos en el esportón y la sensación de haber podido abrir de par en par la Puerta del Príncipe.

Morante de la Puebla, hasta su percance, había dejado una obra de gran sabor ante el primero, al que cortó una oreja tras una faena de enorme personalidad, cargada de temple y estética. Sin embargo, el cuarto truncó su tarde. Un toro incierto lo arrolló con violencia, dejándolo a merced del animal en una cogida dramática que obligó a su traslado inmediato a la enfermería.

Tomás Rufo completó una tarde de oficio y seriedad, en la que mostró disposición ante un lote sin excesivas opciones. Destacó especialmente al natural en el tercero, mientras que el sobrero que hizo quinto no permitió lucimiento. Su labor, consistente, mereció mayor eco del que finalmente tuvo. La corrida de la familia Matilla dejó un conjunto variado, con toros de interés como el primero, el segundo y el exigente cuarto, aunque también con ejemplares de menor fuerza o continuidad que condicionaron el resultado global.

En definitiva, una tarde marcada por el dramatismo, pero también por la afirmación de un torero. Borja Jiménez sostuvo el pulso del festejo, firmó lo más rotundo y dejó claro que está preparado para cotas mayores, aunque la espada le negara un triunfo que tuvo en la mano.

LA RESEÑA


Real Maestranza de Caballería de Sevilla – Corrida de Toros || Novena de la Feria de Abril 2026

Entrada: Lleno de ‘No Hay localidades’

Ganaderías de HNOS.GARCÍA JIMÉNEZ y OLGA JIMÉNEZ

MORANTE DE LA PUEBLA (Azul rey y Oro)

  • Primer toro: OREJA CON PETICIÓN Y HERIDO

BORJA JIMÉNEZ (Morando y Oro)

  • Segundo toro: OREJA
  • Cuarto toro: VUELTA AL RUEDO
  • Sexto toro: OREJA CON PETICIÓN

TOMÁS RUFO (Azul Marino y Oro)

  • Tercer toro: PALMAS
  • Quinto toro: SILENCIO