Nautalia y Tauroemoción vuelven a recurrir el concurso de Zaragoza y queda en el aire la adjudicación de La Misericordia

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La plaza de toros de La Misericordia vuelve a quedar bajo la sombra de los recursos. Cuando la Diputación Provincial de Zaragoza trataba de encauzar la adjudicación del coso para asegurar la celebración de la próxima Feria del Pilar, el procedimiento ha recibido un nuevo golpe con las impugnaciones presentadas por Nautalia y Tauroemoción.

Según ha avanzado el periodista Javier Clavero en Heraldo de Aragón, las empresas dirigidas por Rafael García Garrido y Alberto García han recurrido el nuevo pliego ante el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA), apenas unas horas después de que finalizara el plazo para la presentación de ofertas.

El conflicto vuelve así al punto crítico. Tras la anulación del anterior concurso, la Diputación optó por una fórmula de arrendamiento patrimonial, en la que el precio ofertado se convierte en el único criterio de adjudicación. Una vía planteada como solución de urgencia, pero que ha vuelto a ser cuestionada por dos de los principales operadores taurinos del país.

El fondo del recurso se centra precisamente en ese modelo. Los empresarios consideran que una adjudicación basada únicamente en la oferta económica deja fuera elementos esenciales para una plaza de la categoría de Zaragoza, como la calidad de los carteles, el número de festejos, el contenido del proyecto taurino o la política de precios para los abonados.

La situación añade incertidumbre a un proceso ya especialmente delicado. La Diputación había recibido al menos cinco ofertas para hacerse cargo del Coso de la Misericordia, pero ahora la continuidad del procedimiento dependerá de la decisión que adopte el TACPA sobre los recursos presentados.

El calendario aprieta y la Feria del Pilar vuelve a entrar en zona de riesgo administrativo. La intención institucional sigue siendo adjudicar la plaza a tiempo para garantizar los festejos, pero las nuevas impugnaciones abren otro capítulo en una licitación marcada por la tensión, la urgencia y el debate sobre el modelo de gestión taurina en Zaragoza.