Una tarde torcida que Leonardo y Lea enderezaron a caballo

Una tarde torcida que Leonardo y Lea enderezaron a caballo

Crónica
Plaza de toros de Huesca
Sexto y último festejo de la Feria de la Albahaca 2026 · Viernes 14 de agosto

Ficha del festejo
Plaza
Huesca · Aragón

Festejo
Corrida de rejones

Feria
Feria de la Albahaca

Entrada
Lleno

Ficha
Resultado

Leonardo Hernández

Leonardo Hernández
Silencio
Dos orejas (por Sergio Pérez de Gregorio)
Silencio

Lea Vicens

Lea Vicens
Dos orejas
Ovación
Silencio

Sergio Pérez de Gregorio

Sergio Pérez de Gregorio
Herido

Desliza lateralmente para ver los rejoneadores

Los toros
Ganadería

Luis Albarrán

Ganadería
Luis Albarrán
Toros bien presentados y de desigual juego. En líneas generales resultaron mansos y fríos, aunque el conjunto ofreció opciones y mejoró en el tramo final del festejo. Destacó especialmente el importante tercero, siendo buenos también los lidiados en segundo y sexto lugar.

La tarde
El percance de Sergio Pérez de Gregorio

Sergio Pérez de Gregorio sufrió una aparatosa caída nada más salir el tercer toro. El caballo patinó de los cuartos traseros, el animal hizo hilo y el rejoneador cayó de muy mala manera, teniendo que ser trasladado inmediatamente a la enfermería. Leonardo Hernández se hizo cargo posteriormente de la lidia del toro.

En el ruedo
La crónica

La corrida de rejones que cerraba la Feria de la Albahaca cambió de rumbo demasiado pronto. La aparatosa caída de Sergio Pérez de Gregorio en el tercero dejó al salmantino en la enfermería y obligó a Leonardo Hernández y Lea Vicens a cargar con el resto de una tarde que tampoco ayudó demasiado desde los chiqueros.

Los toros de Luis Albarrán fueron, en líneas generales, mansos y fríos, con más prestaciones en el tramo final. Leonardo terminó cortando dos orejas al toro de Sergio y Lea hizo lo propio con el segundo antes de encontrarse con los aceros en sus dos últimas actuaciones.

A Leonardo Hernández le tocó una tarde extraña. Su lote apenas le permitió construir. El primero exigió que el extremeño hiciera prácticamente todo para provocar unas arrancadas que nunca terminaron de ser francas. Leonardo tuvo que llegarle mucho, hacer las reuniones prácticamente en la cara y buscar continuamente una emoción que el toro no ponía.

Con el quinto ocurrió algo parecido, incluso de forma más acusada. Otro animal muy manso, desentendido y al que tuvo que perseguir con la cuadra hasta que terminó echándose antes de que pudiera entrar a matar.

Paradójicamente, su triunfo llegó con el toro que no le correspondía. La caída de Sergio Pérez de Gregorio nada más salir el tercero dejó una imagen dura. El caballo patinó de los cuartos traseros, el toro hizo hilo y Sergio cayó de muy mala manera, teniendo que ser trasladado inmediatamente a la enfermería.

Leonardo salió entonces a hacerse cargo de una papeleta nada sencilla. Y ahí estuvo bien. Se olvidó de las circunstancias, resolvió con oficio ante otro toro aplomado y estuvo especialmente certero cuando tuvo que clavar. El buen rejón de muerte puso en sus manos las dos orejas.

Lea Vicens dejó seguramente el conjunto más completo de la tarde. Con el segundo volvió a enseñar hasta qué punto su doma puede sostener una faena incluso cuando el toro no termina de ayudar. El de Luis Albarrán estuvo más pendiente de buscar tablas que del caballo y se frenó en reuniones que exigieron mucho a la francesa.

Lea consiguió meterlo por momentos en la grupa y construyó una actuación con pasajes de buena monta, aunque no siempre pudo mantener la limpieza. Un rejonazo trasero terminó siendo suficiente y llegaron las dos orejas.

Más interesante fue su actuación con el cuarto. Ahí encontró un toro que permitió exigir algo más y Lea enseñó una versión más completa. Hubo disposición, una doma muy trabajada y una faena que fue creciendo conforme avanzaban las banderillas. No fue únicamente cuestión de puesta en escena: consiguió ir metiendo al toro y a la plaza en su labor. El rejón de muerte terminó quitándole un premio que había ganado antes. Ovación con saludos.

Todavía tuvo que salir una vez más. Y para entonces Huesca ya estaba bajo un aguacero. El sexto tuvo prestaciones y Lea volvió a ponerse delante con la misma disposición, consiguiendo mantener el interés de la plaza incluso con la lluvia cayendo con fuerza. Hubo argumentos y nuevamente buenos momentos con la cuadra. Otra vez los aceros borraron el posible premio. Silencio, aunque el resultado dijo bastante menos que la actuación.