Nacho Torrejón abre la Puerta Grande en Albacete con dos orejas de peso

Nacho Torrejón abre la Puerta Grande en Albacete con dos orejas de peso

Crónica
Plaza de toros de Albacete
Segundo festejo de la Feria de Albacete 2026 · Miércoles 9 de septiembre de 2026

Ficha del festejo
Plaza
Albacete

Festejo
Novillada con picadores

Fecha
Miércoles 9 de septiembre

Entrada
Alrededor de media plaza

Ficha
Resultado

Emiliano Osornio
Emiliano Osornio
Primer novillo: Ovación
Segundo novillo: Silencio tras aviso

Nacho Torrejón
Nacho Torrejón
Primer novillo: Oreja
Segundo novillo: Oreja

Álvaro Serrano
Álvaro Serrano
Primer novillo: Vuelta al ruedo tras aviso con petición de oreja
Segundo novillo: Silencio tras aviso

Desliza lateralmente para ver todos los actuantes

Los novillos
Ganadería

Montealto

Ganadería
Montealto
La novillada de Montealto fue desigual de comportamiento. Capanegro resultó manso y aquerenciado; Mechero tuvo opciones; Farruquito permitió detalles antes de venirse abajo; Puchero se apagó pronto; Velado fue el ejemplar más completo y respondió con categoría; y Rancherito tuvo como mejor virtud su pitón derecho.

Festejo
Incidencias

Basilio Mansilla y José Miguel Cobo se desmonteraron tras parear al quinto, después de una buena brega de Tomás López.

En el ruedo
La crónica

La tarde terminó teniendo un nombre propio: Nacho Torrejón. Dos orejas, una de cada novillo, le convirtieron en el triunfador del segundo festejo de la Feria de Albacete, con Velado como el ejemplar más completo del encierro de Montealto.

La tarde terminó teniendo un nombre propio: Nacho Torrejón. Su primera oreja llegó frente a Mechero, un novillo bien presentado de Montealto que cumplió en varas y permitió al madrileño dejar una faena de buen gusto y notable concepto.

Torrejón encontró los mejores momentos sobre la mano derecha, con dos series de mérito que dieron cuerpo a una labor en la que, pese a algún pasaje algo despegado, hubo criterio y buen aire. Una estocada algo trasera fue suficiente para hacer doblar al novillo y abrir el marcador de la tarde con una oreja.

La actuación más completa llegó con Velado, quinto del festejo. El colorado de 508 kilos tuvo buena presencia y ofreció una respuesta notable durante la faena. Ya en banderillas destacó toda la cuadrilla, con Basilio Mansilla y José Miguel Cobo obligados a desmonterarse tras una buena brega de Tomás López.

Con la muleta, Torrejón toreó con gusto, hondura y mando, especialmente sobre la diestra, manteniendo firmeza y buen concepto ante un novillo que respondió con categoría. Una buena estocada hizo rodar al animal y el público pidió el trofeo, finalmente concedido por el presidente Joaquín Coy. Oreja, la segunda de su tarde. Velado fue despedido con palmas en el arrastre.

También dejó argumentos Álvaro Serrano, especialmente frente al tercero. Farruquito, bonito de presencia, fue recibido de rodillas y permitió después un vistoso quite por chicuelinas. El de Navas del Rey mostró torería desde el inicio de faena y dejó muletazos sueltos de notable expresión antes de que el novillo comenzara a perder fondo.

En el tramo final, Serrano se arrebató con molinetes, pases de pecho de gran factura y un pase del desdén que quedó entre los detalles de la tarde. Una estocada desprendida precedió a una petición de trofeo que el palco no atendió. Vuelta al ruedo tras aviso con petición de oreja.

En el sexto volvió a mostrar disposición y ambición. Rancherito, desigual y basto de presencia, tuvo su mejor pitón por el derecho y Serrano lo vio desde el principio, buscando siempre la ligazón y dejando algunos muletazos templados y de buen aire. La faena, sin embargo, no terminó de levantar el vuelo. Tras fallar con el primer intento y necesitar del descabello, fue silenciado tras aviso.

Emiliano Osornio se marchó sin trofeos, aunque dejó una tarde de buen concepto. Frente al primero, Capanegro, se encontró con un novillo manso desde varas y completamente aquerenciado en la muleta. El mexicano consiguió extraer algún muletazo estimable pese a la condición huidiza del animal y cerró con una buena estocada. Ovación.

Con Puchero, cuarto de la tarde, volvió a dejar detalles de torería. Lo recibió por verónicas de buena hondura y el novillo se enceló después en el peto. Con la muleta, Osornio logró fijarlo, pero el de Montealto se vino abajo demasiado pronto. El mexicano trató de extraer todo lo posible en los medios, aunque su labor no terminó de calar en el público. Silencio tras aviso.

Galería
La tarde, en imágenes