Juan Ortega rescata Almería con una obra soberbia al quinto

Juan Ortega rescata Almería con una obra soberbia al quinto

La tarde caminó durante muchos compases entre la espesura de un encierro deslucido hasta que Juan Ortega cambió por completo el signo del festejo frente al quinto, un buen toro de Hermanos García Jiménez que apuntó desde el inicio mejor condición que sus hermanos. El sevillano lo cuajó en una faena de enorme torería, primero sacándoselo a los medios con un arranque genuflexo de mucho sabor y después construyendo una obra de inspiración, empaque y arrebato. Los naturales fueron la cumbre, enganchando la embestida con los vuelos de la muleta y llevándola cosida detrás de la cadera con una profundidad excelsa. Una estocada casi entera desató la petición unánime y el palco concedió las dos orejas. Antes, en el segundo, Ortega había dejado un bello saludo capotero y un inicio de faena por bajo muy artístico, pero el toro se vino abajo y la espada tampoco ayudó.

Pablo Aguado tuvo también peso en la tarde. En el tercero, el único herrado con el hierro de Álvaro Núñez, mostró sus ganas y su concepto con algunos lances a la verónica de excelsa calidad y un inicio de faena de rodillas, pero el animal terminó derrumbándose en el último tercio y tuvo que ser apuntillado. Fue despedido con palmas. En el sexto, otro toro incierto, Aguado firmó una labor de enorme mérito, robando los muletazos de uno en uno y logrando que el animal fuera rompiendo poco a poco. La faena tuvo esfuerzo, pulso y torería ante un oponente nada fácil, y una estocada le permitió cortar una oreja de ley.

Morante de la Puebla puso de su parte mucho más de lo que ofreció su lote. En el primero, de Olga Jiménez, incierto, reservón y con un complicado pitón izquierdo, trató de hacerlo romper hacia adelante en una labor de esfuerzo, después de que el toro ya hubiese volteado en banderillas a José Amores. La espada terminó de cerrarle cualquier opción y fue silenciado. En el cuarto, de Hermanos García Jiménez, volvió a encontrarse con un toro incierto y geniudo, sin alma ni estilo en la muleta. Morante envolvió la labor con su personal torería y realizó otra faena de esfuerzo, pero el acero le privó del premio y fue ovacionado. Tras su actuación, pidió permiso a sus compañeros y a la autoridad para abandonar la plaza y viajar a Bilbao, donde estaba anunciado al día siguiente.

LA RESEÑA


Plaza de toros de Almería (Andalucía) – Corrida de toros – Viernes 28 de agosto || Segunda de la Feria de la Virgen del Mar 2026

Entrada: Lleno de ‘No hay localidades’

Se lidiaron toros de Olga Jiménez (1º), Álvaro Núñez (3º) y Hnos. García Jiménez (2º, 4º, 5º y 6º), desiguales de presentación. De mal juego en su conjunto, con falta de raza y entrega. Destacó por encima del resto el quinto de la tarde.

  • MORANTE DE LA PUEBLA : Silencio tras aviso y Ovación
  • JUAN ORTEGA : Ovación y Dos orejas
  • PABLO AGUADO : Silencio y Oreja;