La Real Maestranza de Sevilla se vistió de gala para una tarde de carácter solidario, engalanada con flores, gallardetes, banderas y colgaduras con las insignias de la Estrella y autismo. Sobre el ruedo se reunieron distintas generaciones y conceptos del toreo, desde João Moura y César Rincón hasta Roca Rey, Pablo Aguado y el novillero Pepe Martínez. Pero el nombre propio terminó siendo Alejandro Talavante, que cortó dos orejas antes de pasar a la enfermería con una cornada de dos trayectorias en el muslo derecho.
Abrieron plaza por colleras João Moura padre e hijo ante un buen novillo de Benítez Cubero. La experiencia y categoría del veterano contrastaron y se complementaron con la alegría de su hijo en una actuación conjunta de buen nivel. Moura hijo remató con un rejón trasero y dos descabellos y paseó una oreja, mientras su padre recibió una ovación en solitario después de dar la vuelta al ruedo.
Antes del segundo, César Rincón recibió el reconocimiento de la Maestranza y quiso compartirlo con sus compañeros. Después dejó su sello frente a un ejemplar de Jandilla reservón y de escasa clase. El colombiano se gustó a la verónica y en un galleo por chicuelinas, y consiguió después dos estimables tandas sobre la derecha antes de que el animal terminara apagándose. Una buena estocada cerró su regreso al ruedo sevillano con una ovación.
La tarde cambió de tono con Alejandro Talavante. El extremeño se encontró con un novillo de El Freixo manso pero noble y construyó una faena de variedad y notable expresión, especialmente sobre la mano derecha. Arrucinas, circulares, naturales y unas luquesinas fueron dando forma a una obra que terminó dramáticamente. Tras pinchar, Talavante fue prendido de manera aparatosa en la segunda entrada a matar y perseguido en el suelo. Paseó dos orejas tras aviso antes de ingresar en la enfermería, donde se confirmó una cornada de dos trayectorias en el muslo derecho.
El titular de Garcigrande para Roca Rey fue devuelto por inválido y sustituido por un sobrero del mismo hierro. Noble y con buen recorrido por el derecho, permitió al peruano imponer su poder en tres tandas ligadas y de gran autoridad. Por el izquierdo hubo menos continuidad y, tras pinchazo y estocada, Roca Rey paseó una oreja.
La estética llegó con el capote de Pablo Aguado frente al quinto, de El Freixo. El sevillano cinceló un extraordinario ramillete de verónicas, aunque en una de ellas resultó atropellado sin consecuencias. Tras un magnífico tercio de varas de Manuel Jesús Ruiz Román, Aguado encontró dos tandas diestras de elegancia, empaque y naturalidad. El novillo, manso y soso, se vino abajo después y apenas permitió continuidad al natural. Estocada y descabello precedieron a una ovación.
Cerró la tarde el novillero Pepe Martínez, que apostó desde el primer instante y se fue a portagayola. Continuó de rodillas y mantuvo una entrega absoluta frente a un animal de escasa colaboración. Consiguió arrancarle una buena tanda por la derecha y buscó después las posibilidades por ambos pitones antes de meterse definitivamente entre los terrenos del novillo. Las manoletinas pusieron el epílogo a una actuación decidida que perdió cualquier opción de premio con los aceros. Fue ovacionado.
LA RESEÑA
Real Maestranza de Caballería de Sevilla || Festival benéfico a favor de la Hermandad de La Estrella y de Autismo Sevilla.
Entrada: Lleno de ‘No hay localidades’
Se lidiaron novillos, por orden de lidia, de Benítez Cubero, Jandilla, El Freixo (3º y 5º), Garcigrande (4º bis) y Julio de la Puerta, bien presentados en líneas generales y de juego variado
- JOAO MOURA Y JOAO MOURA -hijo-, oreja
- CÉSAR RINCÓN, ovación
- TALAVANTE, dos orejas
- ROCA REY, oreja
- PABLO AGUADO, ovación
- PEPE MARTÍNEZ (novillero), ovación
Incidencias: Antes de la salida del segundo de la tarde, César Rincón saludó una ovación, la cual compartió con sus compañeros de cartel.

