Javier Moreno ‘Lagartijo’ ha regresado a los ruedos peruanos dejando una actuación de peso. El diestro cordobés cortó tres orejas en Andagua, en la provincia de Castilla, confirmando su recuperación después del serio percance sufrido semanas atrás en Lampa.
La tarde tenía además un componente especial, ya que ‘Lagartijo’ ejerció como padrino de la alternativa de Andrés Franco, torero colombiano afincado y formado taurinamente en Perú. Completó la terna Nicolás Vásquez.
Se lidiaron reses de Corino Uchuquicaña, Víctor Bejarano, Molino Grande, Chirinos y Wilbert Revilla, en un encierro de escasas facilidades que obligó a los tres matadores a emplearse a fondo.
Dentro de ese contexto sobresalió especialmente Javier Moreno ‘Lagartijo’, firme y dispuesto frente a unas embestidas ásperas. El cordobés apostó por un toreo de pureza y exposición, pisando terrenos comprometidos y dejando muletazos de buen concepto que encontraron respuesta en los tendidos.
Su actuación terminó siendo premiada con tres orejas, un balance especialmente significativo por producirse en su primera comparecencia después de la cornada sufrida el 30 de julio en Lampa.
Aquel día, un toro de Queto lo hirió al entrar a matar, provocándole una cornada en el gemelo de la pierna izquierda y daños en la rodilla. Fue intervenido posteriormente en Lima por el doctor César Baltasar Mateo y afrontó después un intenso proceso de rehabilitación.
Andagua ha servido ahora para comprobar que ‘Lagartijo’ vuelve a estar preparado para competir, tanto física como mentalmente, en una temporada peruana que todavía guarda nuevos compromisos para el torero cordobés.

