Manuel León e Íñigo Norte lograron este lunes en Bilbao el pase a la final del V Memorial Iván Fandiño, que se celebrará el próximo viernes 28 de agosto, después de cortar una oreja cada uno en una semifinal en la que también destacó Rogelio Pajuelo, premiado con otro trofeo frente al ejemplar de Dolores Aguirre. David Cob dejó una actuación de buen tono ante el primero de La Quinta y Manuel Domínguez mostró su concepto frente al de Domingo Hernández, aunque la espada condicionó su resultado.
De rodillas en la puerta de chiqueros esperó David Cob al primero de la tarde, un eral de La Quinta al que recibió con una portagayola. El animal se quedó muy corto ya en el capote y evidenció pronto su justeza de fuerzas. Manuel León intervino en un quite por delantales en el que volvió a acusar esa falta de poder, llegando incluso a perder las manos en el remate. Cob realizó un brindis íntimo antes de encontrarse en la muleta con un eral noble, al que entendió desde el inicio. Toreó con mucha suavidad, procurando que el animal no tocara las telas y construyendo una labor compacta. Por el pitón izquierdo llegó algo más rebrincado, pero el novillero fue metiéndolo poco a poco en el canasto a base de temple y buen trato. Dejó una estocada trasera y tendida y se atascó después con el descabello. Sonó un aviso. Ovación con saludos tras aviso, mientras que el novillo fue ovacionado en el arrastre.
También de rodillas recibió Manuel León al segundo, de Victoriano del Río, con una limpia portagayola. El eral salió muy suelto hasta que el novillero consiguió sujetarlo en los medios con chicuelinas de mano baja, rematadas con una larga de rodillas. Fue un animal exigente y encastado, al que había que ganarle la acción y que, a su vez, estuvo medido de poder. León tuvo frescura y capacidad para comprender pronto sus tiempos. Le fue ganando terreno con suavidad y dejó muletazos de buen trazo por ambos pitones, imponiendo su concepto sin brusquedades y construyendo una faena de notable fondo. Mató al segundo intento de una estocada trasera y tendida y paseó una oreja que terminó siendo decisiva para su clasificación.
Sentado en el estribo aguardó Manuel Domínguez al tercero, de Domingo Hernández, al que saludó con una larga de rodillas en el tercio antes de continuar a la verónica. El eral echó las manos por delante desde los primeros compases. Íñigo Norte realizó después su quite por verónicas, tras haberle arrancado el animal el capote de las manos en el inicio. Domínguez brindó a Manuel Chopera y se sacó al novillo hacia fuera con doblones y la rodilla semiflexionada. El de Domingo Hernández tuvo movilidad, aunque sus embestidas carecieron de demasiada clase y no siempre terminaron de entregarse. El novillero consiguió templarlo y ligar por ambos pitones, dejando muestras de facilidad y de un concepto de buen trazo. La espada, sin embargo, terminó diluyendo las opciones de premio. Sonó un aviso antes de que lograse pasaportar al animal. Silencio tras aviso.
El cuarto, de Garcigrande, salió sin terminar de definirse en el capote de Íñigo Norte. Rogelio Pajuelo entró después en quite por tafalleras. Norte brindó de manera íntima y comenzó la faena en paralelo a tablas frente a un eral que se quedaba muy corto y giraba constantemente sobre las manos. Tuvo mérito el esfuerzo del novillero, que mantuvo un buen nivel durante toda la labor y presentó siempre la muleta para tratar de tirar de unas embestidas que apenas terminaban de romper hacia delante. Por ambos pitones fue construyendo una faena trabajada, basada más en su disposición y capacidad que en las facilidades del animal. Dejó una estocada tendida y necesitó dos golpes de cruceta. La oreja le abrió también las puertas de la final.
Más cuajado que sus hermanos fue el quinto y último, de Dolores Aguirre, al que Rogelio Pajuelo meció a la verónica. David Cob realizó su quite desde los medios y fue arrollado en el remate, antes de que Pajuelo replicase por navarras. El novillero brindó desde los medios y se encontró con un eral hondo, exigente y con movilidad, aunque sin terminar de humillar. Medía más que los anteriores y planteó distintas teclas durante la faena. Pajuelo respondió con firmeza y suficiencia. Fue arrollado en uno de los derechazos y regresó inmediatamente a la cara del animal sin hacer ningún extraño. Los molinetes de rodillas y, posteriormente, con la figura erguida pusieron variedad a una actuación marcada por la actitud y la capacidad. Por el izquierdo, el eral fue marcando el camino en la muleta y obligó al novillero a apoyarse en la ayuda para conducir las embestidas. Pajuelo se tiró recto a matar, dejó una estocada corta y defectuosa y salió volteado en el encuentro. Necesitó posteriormente un golpe de cruceta. Paseó una oreja, mientras que el ejemplar de Dolores Aguirre fue ovacionado en el arrastre. La semifinal dejó así definidos los dos nombres que volverán a pisar el ruedo bilbaíno el próximo viernes: Manuel León e Íñigo Norte, clasificados para la final del V Memorial Iván Fandiño.
LA RESEÑA
Plaza de toros de ‘Vista Alegre’ – Bilbao (Vizcaya) – Novillada sin picadores – Lunes 24 de agosto || Semifinal del V Memorial Iván Fandiño
Entrada: Un cuarto de plaza en tarde lluviosa.
Se lidiaron erales de Dolores Aguirre Ybarra (5°), La Quinta (1°), Victoriano del Río Cortés (2°), Domingo Hernández (3°) y Garcigrande (4°)
- David Cob, Escuela Taurina de Galapagar: Ovación con saludos tras aviso.
- Manuel León, Escuela Taurina de Badajoz: Oreja.
- Manuel Domínguez, Escuela Taurina de Sevilla: Silencio tras aviso.
- Íñigo Norte, Escuela Taurina de Salamanca: Oreja.
- Rogelio Pajuelo, Escuela Taurina Tomás Campuzano de Triana: Oreja.
Detalles:
Esas fueron las puntuaciones que les permitieron pasar a la semifinal y dos de los cinco novilleros serán calificados para la final del viernes.
- David Cob • 8,35
- Manuel León • 18,5
- Manuel Domínguez • 14,28
- Iñigo Norte • 12,43
- Rogelio Pajuelo • 13,39
- Pasan a la final: Manuel León, Iñigo Norte.


