Antonio Aparicio ha dado un serio golpe sobre la mesa en La Solana. El joven novillero murciano se alzó con el triunfo del certamen tras cortar dos orejas en una actuación marcada por la frescura, la ambición y una firme decisión de ir siempre hacia adelante.
El triunfo llega en un momento clave de su temporada, antes de afrontar algunos de los principales ciclos de novilladas del verano, con compromisos en plazas como Blanca, Calasparra o Villaseca de la Sagra.
Natural de Torre Pacheco y nacido en diciembre de 2007, Aparicio representa uno de los nuevos nombres surgidos de la cantera taurina de la Región de Murcia. Su paso por La Solana ha confirmado las buenas sensaciones que venía dejando desde su etapa sin caballos.
Durante 2025 toreó catorce novilladas sin picadores, en una temporada en la que conquistó, entre otros reconocimientos, la Espiga de Plata de Calasparra y el Bolsín Taurino de Torre Pacheco. Un año antes ya había comenzado a mostrar sus condiciones en tres novilladas y un festival.
Apoderado por Alfonso Romero, su entrada en el escalafón con picadores no ha podido ser más contundente: cuatro actuaciones y cuatro salidas a hombros.
Más allá de las estadísticas, Antonio Aparicio empieza a dejar la sensación de ser un novillero capaz de despertar ilusión. La Solana ha sido el último escenario de una trayectoria que comienza a reclamar atención antes de afrontar sus primeras pruebas de verdadera exigencia.

