Oreja
Oreja tras aviso
Oreja

La tarde de Sebastián Castella tuvo firmeza y oficio. Con Otus, precioso melocotón, fue construyendo una faena de profundidad creciente, especialmente sobre la diestra. También al natural aparecieron muletazos de calidad y, pese a que el toro terminó perdiendo fondo, el francés mantuvo la intensidad hasta el final.
La petición de oreja fue insistente, pero el palco no la atendió y Castella dio una vuelta al ruedo.
Sí encontró premio con Valvador, ante el que volvió a dejar pasajes de calidad y profundidad sobre la mano derecha en plena lluvia. Tras un mete-saca y la estocada, paseó una oreja.
Daniel Luque tuvo que poner mucho de su parte ante un lote que fue perdiendo recorrido. Caudillo le permitió firmar uno de los detalles de la tarde en un redondo larguísimo que encendió los tendidos.
Cuando el toro comenzó a acortar, el de Gerena sostuvo la faena a base de oficio y fue premiado con ovación con saludos.
Más trabajada todavía resultó su labor frente a Instructor, un quinto protestón, soso y de escasa transmisión. Luque fue creciendo hasta imponerse, dejó destellos de categoría y terminó tragando cuando el toro había echado definitivamente el freno. Cerró por luquecinas y, tras aviso, cortó una oreja.
La ambición de Manuel Caballero encontró premio con Serpentina. El albaceteño se mostró ajustado y profundo sobre la diestra ante un toro que tuvo sus dificultades, pero que metió bien la cara.
Caballero expuso, tragó y sostuvo la faena desde la firmeza antes de rematarla con una estocada fulminante que le valió una oreja.
El sexto, Vaquero, fue el remiendo de Luis Algarra. Caballero volvió a poner entrega ante un público que, castigado por la lluvia, apenas pudo prestar continuidad a lo que sucedía sobre el ruedo.
El albaceteño toreó con corazón y arrojo, aunque faltó acople en algunos pasajes. Sus mejores momentos llegaron al natural, antes de prolongar quizá más de lo necesario una faena que ya había mostrado sus principales argumentos. Media estocada y un certero golpe de descabello cerraron la corrida. Tras aviso, recibió una ovación.

