Arlés volverá a convertir su Goyesca en mucho más que una corrida de toros. El próximo 12 de septiembre, el histórico Coliseo será escenario de una propuesta que fusionará tauromaquia, pintura, música, danza, estética y creación contemporánea en una de las citas más singulares del calendario europeo.
La gran novedad artística llevará la firma de Arsène Welkin, que afronta uno de los retos más ambiciosos de su trayectoria: transformar el anfiteatro de Arlés en una obra de arte y convertir cada elemento de la tarde en parte de una misma creación.
En el ruedo, el cartel reúne tres personalidades muy distintas.
Juan Ortega debutará en la Goyesca con su concepto basado en la naturalidad, la suavidad y el gusto. Roca Rey llegará como uno de los grandes nombres de la temporada, respaldado por su regularidad y capacidad para sostener la máxima expectación en cada plaza. Y Marco Pérez regresará al Coliseo después de su participación del pasado año, aportando juventud, ambición y frescura.
Frente a ellos estará una corrida de Jandilla, una ganadería especialmente vinculada a Arlés y que con esta nueva comparecencia se convertirá en la segunda divisa que más veces ha lidiado en la historia de la Goyesca.
El hierro llega además avalado por un importante historial de regularidad y bravura en el Coliseo, reforzando el componente ganadero de una tarde diseñada para que el toro forme parte también del espectáculo artístico.
La Goyesca de Arlés volverá así a buscar esa identidad que la ha convertido durante más de dos décadas en una referencia: el toreo dentro de una escenografía única, con el arte como hilo conductor de toda la tarde.

