La Goyesca de Arlés volverá a hacer de la tauromaquia un punto de encuentro entre distintas artes. El próximo 12 de septiembre, el histórico Coliseo arlesiano cambiará de imagen bajo la mirada de Arsène Welkin, uno de los jóvenes creadores franceses con mayor personalidad y un artista cada vez más vinculado al universo taurino.
Nacido en París en 1993, Welkin pasó parte de su adolescencia en Arlés antes de regresar a la capital francesa para estudiar Filosofía en La Sorbona. Después de una década en París decidió volver a la ciudad provenzal, donde sus tradiciones, su folclore, sus personajes y su particular luz comenzaron a ocupar un lugar central en su obra.
Y allí apareció también el toro.
Su aproximación a la tauromaquia llegó después de asistir en el propio Coliseo a una corrida en la que actuaba Roca Rey. Un aficionado que se encontraba junto a él fue explicándole durante la tarde los códigos, los tiempos y los detalles de la lidia. Aquella experiencia terminó despertando una fascinación que desde entonces se ha trasladado a buena parte de su creación.
Ahora deberá enfrentarse a uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera: transformar por completo el Coliseo de Arlés para la Goyesca.
Los detalles de la obra se mantienen todavía bajo secreto, aunque la intervención tendrá como epicentro el ruedo, presidido por una gran figura de torero. El proyecto no quedará limitado a la arena: las barreras, los accesos e incluso la zona posterior de la presidencia formarán parte de una escenografía concebida expresamente para la dimensión monumental del anfiteatro.
Formas rotundas, presencia protagonista de la figura humana y, especialmente, un poderoso tratamiento del color marcarán la propuesta de Welkin.
Arlés mantiene así una de las señas de identidad que han convertido su Goyesca en mucho más que una corrida. Pintura, música, arquitectura, vestidos de torear y la propia estética de la lidia vuelven a mezclarse en uno de los acontecimientos culturales más singulares de la temporada francesa.
Una terna de máxima expectación
Sobre ese escenario harán el paseíllo Juan Ortega, Roca Rey y Marco Pérez, frente a una corrida de Jandilla.
La presencia de Roca Rey añade además un curioso círculo a la historia: el torero que ayudó a despertar en Arsène Welkin su fascinación por la tauromaquia será ahora uno de los protagonistas dentro de la obra monumental que el artista levantará en Arlés.

