La plaza de toros de La Merced volvió a escuchar una de esas melodías que forman parte de su memoria. Tras el arrastre del tercer toro, miles de aficionados entonaron al unísono ‘Quiero cruzar la Bahía’, la célebre obra de los Cantores de Híspalis dedicada a la Virgen del Rocío.
La recuperación de esta histórica tradición surgió por iniciativa de David de Miranda, que quiso devolver a los tendidos un rito profundamente ligado a la identidad taurina y cultural de Huelva.
Durante años, aquella estampa había permanecido únicamente en el recuerdo de los aficionados más veteranos. Su regreso permitió unir de nuevo al ruedo y a la grada a través de una canción que trasciende lo musical y forma parte del patrimonio sentimental de La Merced.
«Yo solo he puesto el impulso inicial, pero el verdadero mérito es de la gente. El entusiasmo con el que Huelva ha vuelto a cantar demuestra las ganas que había de recuperar nuestras raíces», señaló David de Miranda.
La iniciativa contó desde el primer momento con el respaldo de la Banda de Música Nuestra Madre de la Consolación, formación titular del coso onubense. Su director, Enrique Acebes, acogió la propuesta con entusiasmo y adaptó la interpretación para que la afición pudiera sumarse al canto.
El resultado fue uno de los momentos más singulares de la feria: miles de voces recuperando una tradición que conecta a las nuevas generaciones con la historia y las costumbres de la plaza.
Con este gesto, David de Miranda reafirma su vínculo con La Merced, no solo como uno de sus toreros de referencia, sino también como impulsor de una memoria taurina que Huelva se resiste a perder.

