El Dr. Mulet ofrece un parte esperanzador sobre Roca Rey tras la grave cornada: “La primera noche ha transcurrido sin fiebre”

El Dr. Mulet ofrece un parte esperanzador sobre Roca Rey tras la grave cornada: “La primera noche ha transcurrido sin fiebre”

El estado de Andrés Roca Rey mantiene pendiente al mundo del toreo tras la gravísima cogida sufrida en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla durante la jornada de ayer. Según ha trascendido en las últimas horas, la evolución inicial del torero está siendo prudente pero favorable dentro de la gravedad del percance.

El doctor Octavio Mulet, responsable de la enfermería del coso sevillano, confirmó que la primera noche resultó especialmente significativa en términos clínicos: no hubo fiebre, un factor considerado determinante en esta fase inicial. Aunque el torero sufrió molestias durante la madrugada debido a la magnitud de la lesión, el hecho de mantenerse afebril supone un signo positivo dentro de un cuadro que sigue exigiendo máxima cautela.

La cornada, producida en el muslo derecho cuando se disponía a entrar a matar al quinto toro de la tarde, presenta una extensión cercana a los 35 centímetros, con varias trayectorias internas y un importante daño muscular. La herida afectó de manera severa a la musculatura de la zona, aunque no alcanzó estructuras vasculares críticas, circunstancia que ha sido clave para evitar consecuencias irreversibles.

Uno de los aspectos más delicados del percance fue la cercanía del pitón a la arteria y a la vena femoral, estructuras vitales que fueron rozadas a lo largo de un tramo considerable. Esa proximidad explica tanto la extrema gravedad del episodio como la trascendencia médica del resultado final, dentro del dramatismo vivido en la plaza.

Tras ser intervenido en primera instancia en la enfermería de la plaza, el matador fue trasladado a la Unidad de Vigilancia Intensiva del Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, donde permanece ingresado bajo control exhaustivo.

En cuanto a los plazos de recuperación, el pronóstico continúa abierto. Todo dependerá de la evolución del tejido muscular y del proceso de cicatrización, en una rehabilitación que se prevé larga y sometida a una estricta supervisión médica.