La tauromaquia ha recibido una noticia de notable relevancia en el Estado de México, la entidad más poblada de la República Mexicana y uno de los territorios con mayor peso social, cultural y demográfico del país. La nueva Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal, publicada esta semana en la Gaceta Oficial del Gobierno mexiquense, reconoce expresamente la legalidad de los espectáculos taurinos dentro de su marco normativo.
El punto clave se encuentra en el artículo 41, donde la legislación establece una excepción para determinadas actividades tradicionales y reguladas, entre ellas la lidia de toros, novillos y becerros. El texto señala que quedan exceptuados de lo dispuesto en los artículos 39 y 40 los animales destinados a charrería, lidia, jaripeos, peleas de gallos, así como aquellos empleados por fuerzas armadas, cuerpos de seguridad, labores de rescate, asistencia o actividades cinegéticas, entre otros supuestos.
La inclusión explícita de la tauromaquia en la norma supone un respaldo jurídico de gran importancia para la Fiesta Brava en territorio mexiquense. No se trata únicamente de una mención técnica dentro de una ley de bienestar animal, sino de un reconocimiento legal que garantiza la continuidad de una actividad profundamente vinculada a las tradiciones culturales de México.
La decisión adquiere especial trascendencia en un contexto en el que la tauromaquia afronta debates legislativos y presiones políticas en distintos puntos del país. Frente a ese escenario, el Estado de México fija una posición clara al amparar dentro de su ordenamiento la celebración de espectáculos taurinos, ofreciendo certeza a ganaderos, empresarios, toreros, profesionales y aficionados.
El principal referente taurino de la entidad es actualmente la plaza de toros Cinco Villas, un coso que en los últimos años se ha consolidado como uno de los escenarios más activos del centro del país. Su cercanía con la Ciudad de México la ha convertido también en punto de encuentro habitual para aficionados de distintas zonas, reforzando su papel dentro del calendario taurino mexicano.
Precisamente en Cinco Villas se celebrará el próximo 29 de junio una corrida conmemorativa por los 500 años de la Primera Corrida de Toros celebrada en México, una efeméride de enorme simbolismo para la historia taurina del país. En el cartel figuran tres toreros reconocidos por su capacidad en el tercio de banderillas: Manuel Escribano, Luis David Adame y Leo Valadez.
La publicación de esta ley representa, por tanto, un respaldo significativo para la continuidad de la tauromaquia en el Estado de México. En un momento especialmente sensible para la Fiesta Brava, el reconocimiento legal de la lidia dentro de la nueva normativa supone una señal de estabilidad y una defensa del lugar que ocupa el toro en el patrimonio cultural y tradicional mexicano.
Con esta decisión, el territorio mexiquense no solo preserva una actividad histórica, sino que reafirma la vigencia de una expresión cultural que sigue teniendo arraigo, afición y presencia en la vida taurina de México.

