El toro bravo muestra en Málaga su papel como guardián de la dehesa

El toro bravo muestra en Málaga su papel como guardián de la dehesa

Málaga se convertirá este mes de agosto en escaparate del valor medioambiental del toro bravo. La exposición ‘Toro Bravo, el guardián de la biodiversidad’ llegará al Paseo de Cervantes después de su paso por Madrid y Burgos, donde ya ha acercado a miles de personas la realidad del campo bravo.

La muestra será inaugurada el próximo 7 de agosto, a las 12:00 horas, junto a la plaza de toros de La Malagueta, y permanecerá abierta al público hasta el día 22.

A través de fotografías de gran formato y textos divulgativos, el recorrido permitirá descubrir cómo vive el toro en libertad durante cuatro o cinco años y cuál es su importancia en la conservación de la dehesa, uno de los ecosistemas más ricos y singulares de Europa.

Las imágenes, firmadas por Arse&Azpi, Arjona, GCB Comunicación Digital, Isma Sánchez y José Manuel Maza Martínez, mostrarán la estrecha relación entre el animal, el paisaje y una ganadería extensiva que lleva siglos contribuyendo al cuidado del territorio.

Mucho más que un animal

La exposición explica cómo la crianza del bravo ayuda a mantener cientos de miles de hectáreas de alto valor ecológico, favorece la limpieza del monte, reduce la acumulación de vegetación y contribuye a fijar población en el medio rural.

También pone en valor la convivencia del toro con numerosas especies animales y vegetales dentro de un modelo que ha permitido conservar uno de los paisajes más representativos del patrimonio natural español.

«Detrás del toro bravo existe un paisaje, una forma de gestionar el territorio y un modelo de conservación», señala Antonio Bañuelos, presidente de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia.

La llegada de la exposición coincide con uno de los momentos de mayor afluencia turística del año y forma parte de los actos organizados por la Diputación de Málaga para conmemorar el 150 aniversario de La Malagueta.

La iniciativa cuenta además con la colaboración de la Fundación Caja Rural del Sur y Tauroemoción, así como con el patrocinio de la Cámara de Comercio de Málaga.

Una invitación, en definitiva, a mirar más allá del ruedo y comprender que proteger al toro bravo también significa conservar la dehesa y todo el ecosistema que crece a su alrededor.