Oreja con petición
Oreja
Dos orejas
Oreja

Morante abrió plaza dejando algunos de los muletazos de mayor expresión de la tarde. A Zonzorrón lo recibió con verónicas de gusto y, ya con la muleta, encontró profundidad especialmente sobre la diestra, con derechazos templados, hondos y de corte clásico.
El toro fue apagándose y la faena perdió intensidad, aunque una estocada algo caída le valió una oreja con petición de la segunda.
Mucho menos pudo hacer con Pagano, manso y defensivo desde salida. El cigarrero trató de darle tiempos y encontrarle las vueltas, pero apenas logró una tanda con la derecha antes de que la faena se diluyera. Fue despedido con división de opiniones.
Manzanares tuvo que ejercer de enfermero ante Juicioso, segundo bis tras lesionarse el titular. El toro llegó a la muleta flojo, soso y sin transmisión, pero el alicantino consiguió administrarlo con suavidad hasta extraer algunos derechazos de buen trazo y varios pases de pecho de notable hondura. Cortó una oreja.
Con el quinto, Director, volvió a dejar ver su gusto con el capote, aunque el toro terminó completamente parado en la muleta. Tras insistir sin encontrar opciones reales, fue silenciado.
La tarde tomó otro rumbo con Talavante. Frente a Sabihondo, el extremeño construyó una faena de gran variedad, que arrancó de rodillas y alcanzó sus mejores cotas cuando mandó con la derecha y llevó toreado al animal con autoridad.
La obra perdió continuidad en el tramo central, pero los desplantes finales y la cercanía volvieron a encender la plaza. Pinchó antes de la estocada y cortó dos orejas.
El sexto, Bolapier, tuvo algo más de movilidad que los anteriores, aunque tampoco sobró transmisión. Talavante volvió a crecer conforme avanzaba la faena, encontrando mejores respuestas por ambos pitones y ligando algunas tandas estimables sobre la diestra.
Un circular citando por la espalda y las manoletinas finales devolvieron el calor a los tendidos. Tras pinchazo, estocada contraria y descabello, paseó una oreja que certificó su salida a hombros.





