Jarocho no necesita impostar el discurso para parecer torero. Le basta con hablar desde donde torea: desde la raíz, desde la serenidad y desde una forma muy personal de entender una profesión que le viene por la sangre, pero que ha decidido hacer suya en el ruedo. El torero de Huerta de Rey protagonizó este miércoles en Burgos un coloquio previo a la Feria de San Pedro, organizado por Tauroemoción, junto al periodista Íñigo Crespo.
El acto contó con la presencia de Cristina Ayala, alcaldesa de Burgos, que presidió la cita acompañada por varios miembros de su equipo de Gobierno. Una tarde de conversación taurina en la que el joven matador burgalés dejó reflexiones de fondo sobre su vocación, su familia, la dureza del oficio y el compromiso que supone vestirse de luces.
“Es un orgullo ser nieto de torero, hijo de un matador de toros como mi padre y tener la distinción que da ser un torero de Burgos”, afirmó Jarocho, con esa misma delicadeza con la que suele expresarse en la plaza. Una frase que resume buena parte de su identidad: la pertenencia a una tierra, a una dinastía y a una manera de estar en el toreo.
El diestro fue claro al hablar de su vocación. “No concibo hacer en la vida otra cosa que no sea torear”, aseguró. Para Jarocho, la tauromaquia no es solo una profesión, sino una forma de vida marcada por valores difíciles de encontrar en otros ámbitos. “Los valores que hay en la tauromaquia no los hay en otro orden de la vida, incluso los más injustos. Esa dureza te nutre y te hace esforzarte por cambiar inercias y situaciones. Me siento un privilegiado por ser torero”, subrayó.
Preguntado por qué empuja a un hombre tan joven a querer ser torero, su respuesta fue directa, casi instintiva: “Nunca me lo he planteado y no quiero preguntarme algo así. Desde que tengo uso de razón he querido ser lo que soy y escribir la historia de mi carrera como la estoy escribiendo”.
La conversación dejó ver a un torero de madurez poco común, con talento, personalidad y una idea muy asentada de su camino. Jarocho ya sabe lo que es cruzar a hombros la Puerta Grande de Madrid, aunque tiene claro que el reto pendiente es hacerlo como matador de toros. “Lo importante es volver a hacerlo de matador. Todo llegará”, afirmó.
También habló del toreo como verdad interior, sin adornos ni caminos falsos. “El secreto del toreo y del arte en general es hacer lo que uno siente, sin querer hacer lo que no se siente, sin buscar subterfugios que no llegan a ningún sitio. En la plaza y en la vida hay que ir por derecho”, defendió.
Durante más de una hora de coloquio, Jarocho repasó algunos de los pilares que sostienen su forma de ser y de torear: la profesión, la rivalidad, los vestidos, el sentimiento de un torero, sus gustos, su profunda religiosidad y esa serenidad que lo acompaña dentro y fuera de la plaza.
La familia ocupó también un lugar central en la charla. “Admiro a mis padres en la vida, a mi padre en la plaza”, señaló. Y no faltó el recuerdo a su abuelo, “el artífice de esta dinastía”, ni a su tío Eduardo, nombres fundamentales en la historia taurina de la familia.
Jarocho hará el paseíllo en el Coliseum de Burgos el próximo 30 de junio, junto a Morante de la Puebla y Emilio de Justo, frente a toros de Juan Pedro Domecq. Una tarde de enorme responsabilidad para el torero burgalés, que compartirá cartel con dos figuras a las que admira, pero ante las que no renuncia a estar a la altura.
“Son dos figuras del toreo. Les admiro. Pero cuando salga el toro trataré de estar a su altura, como lo he estado en otras ocasiones”, recordó, aludiendo también a la tarde del pasado año en la Cubierta de Navalcarnero.
Jarocho llega así a la feria de su tierra como algo más que un nombre dentro del cartel. Llega como el último eslabón de una dinastía taurina burgalesa, como un torero que empieza a ganarse el respeto de los aficionados desde la verdad y como una de las presencias con mayor carga emocional del abono.
Las entradas para los festejos de la Feria de San Pedro de Burgos continúan a la venta en las taquillas del Coliseum y en la web oficial de la empresa, www.tauroemocion.es.
Carteles de la Feria de San Pedro de Burgos
Viernes, 26 de junio. Concurso nacional de recortadores.
Domingo, 28 de junio. Toros de Benítez Cubero para Sergio Galán, Ribeiro Telles y Léa Vicens.
Lunes, 29 de junio. Toros de Ave María para Sebastián Castella, Borja Jiménez y Marco Pérez.
Martes, 30 de junio. Toros de Juan Pedro Domecq para Morante de la Puebla, Emilio de Justo y Jarocho.
Miércoles, 1 de julio. Toros de Loreto Charro para Morenito de Aranda, Roca Rey y Tomás Rufo.
Jueves, 2 de julio. Toros de Luis Algarra para El Fandi, Manuel Escribano e Ismael Martín.
Viernes, 3 de julio. Tradicional Grand Prix con las peñas de Burgos.

