El Pleno del Consell ha aprobado el decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de inmaterial, el sistema constructivo de la plaza de toros de Algemesí, uno de los elementos más singulares de su histórica feria de novilladas.
La declaración reconoce y protege el conjunto de conocimientos, técnicas y prácticas tradicionales que hacen posible el montaje anual de la plaza efímera en la plaza Mayor, adaptada a la propia configuración urbana del municipio.
La tradición cuenta con varios siglos de historia. Documentos conservados en el Archivo del Antiguo Reino de Valencia acreditan que ya en 1601 se destinó dinero público a la construcción de los denominados ‘cadafalsos’, estructuras desde las que el público seguía los festejos taurinos.
El coso ha mantenido históricamente una configuración rectangular condicionada por la forma de la plaza Mayor. Uno de los momentos clave de su evolución llegó en 1942, cuando el arquitecto Juan Segura de Lago, tras reunirse con los maestros constructores, unificó el paso inferior situado bajo los cadafales.
En la actualidad, el palenque se levanta principalmente en madera y está compuesto por 29 peñas, que forman el cuadrilátero sin que la estructura pueda apoyarse directamente sobre las fachadas de los edificios que delimitan la plaza.
Con la declaración como BIC, formalizada este 18 de septiembre, la Generalitat establece medidas destinadas a garantizar la protección, conservación, documentación y transmisión de estos conocimientos constructivos.
Algemesí incorpora así a su patrimonio cultural protegido no solo una plaza de toros singular, sino también una técnica transmitida durante generaciones y estrechamente ligada a una de las ferias de novilladas con mayor personalidad del calendario.

