La torería de Aguado, la valentía de Morenito y la inspiración de Talavante, entre los momentos destacados de la tarde

La torería de Aguado, la valentía de Morenito y la inspiración de Talavante, entre los momentos destacados de la tarde

La torería de Pablo Aguado dejó una de las estampas más bellas de la tarde en Madrid. El sevillano recibió al tercero con varias verónicas de enorme clase y cadencia, lances cargados de personalidad que conectaron de inmediato con los tendidos de Las Ventas y que quedaron entre los momentos de mayor calidad del festejo.

Antes, Morenito de Aranda había abierto su comparecencia en San Isidro con una declaración de intenciones. El burgalés se marchó a portagayola para recibir al primero de la tarde y aguantó con firmeza la incertidumbre de un toro de Garcigrande que tardó en definirse en la embestida. Entre regates y frenazos del animal, Morenito resolvió la complicada situación con valor y oficio.

El broche lo puso Alejandro Talavante frente al quinto. El extremeño encontró la inspiración al natural y construyó los pasajes más rotundos de su actuación, una faena de gran personalidad que tuvo premio en forma de oreja y que volvió a poner de manifiesto la capacidad del torero para crear momentos de gran intensidad artística.