La dermatosis nodular contagiosa (DNC), una enfermedad vírica infecciosa que afecta exclusivamente al ganado bovino, condicionará este año la estancia de los toros que lleguen a Pamplona para los encierros de San Fermín y para ser lidiados durante la Feria del Toro.
Navarra ha vacunado durante la primera mitad del año a todo su ganado bovino y aplicará el mismo protocolo sanitario a las reses de las distintas ganaderías que vayan desembarcando en los corrales pamploneses.
Hasta el momento, ya han llegado a Pamplona tres ganaderías. Los hierros de Pincha y El Capea-Lorenzo Carrasco, destinados a la novillada y al festejo de rejones, se encuentran en los corrales de la plaza de toros, mientras que la corrida de Victoriano del Río ha desembarcado en los Corrales del Gas, en la Rochapea junto con las de Fuente Ymbro y Cebada Gago.
Según el protocolo sanitario establecido, las reses son vacunadas en cuanto desembarcan en Pamplona. Esta medida no obliga a que las ganaderías tengan que llegar antes a la ciudad, por lo que los tiempos habituales de desembarque no se verán necesariamente alterados.
La principal complicación llegará una vez lidiados los toros de cada ganadería. Junto a los seis toros destinados al encierro y a la corrida, las ganaderías suelen desplazar también algún sobrero por si alguno de los animales reseñados se lesiona o no puede ser lidiado.
Esos sobreros, al ser vacunados a su llegada, deberán permanecer 28 días en la comunidad autónoma en la que han recibido la vacuna. Por tanto, no podrán regresar de inmediato a sus fincas de origen y tendrán que quedarse en Navarra durante cerca de un mes.
Según han informado fuentes de la Casa de Misericordia de Pamplona a EFE, y debido a las dificultades logísticas para mantener estos animales en los corrales de la ciudad, los sobreros serán trasladados a la finca de Macua, donde permanecerán hasta completar el periodo establecido por el protocolo sanitario.
De este modo, la DNC no altera la celebración de los encierros ni de los festejos taurinos, pero sí introduce una nueva exigencia logística para las ganaderías que participen este año en San Fermín.

