Más de 150.000 personas descubren en Málaga la otra realidad del toro bravo

El toro bravo salió de la plaza y se encontró durante más de dos semanas con las calles de Málaga. La exposición itinerante ‘Toro Bravo, guardián de la biodiversidad’ ha cerrado su estancia en la capital de la Costa del Sol con un impacto estimado superior a las 150.000 personas.

La muestra de la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia permaneció durante 16 días en el Paseo de Cervantes, junto a La Malagueta y coincidiendo con uno de los momentos de mayor movimiento turístico del verano y con la propia Feria de Málaga.

A través de 20 fotografías de gran formato, la exposición mostró una vertiente del toro bravo que no siempre llega al gran público: su vida en la dehesa, las distintas edades del animal, el manejo ganadero y la riqueza natural que convive alrededor de este modelo de ganadería extensiva.

Su instalación abierta y gratuita permitió que la muestra llegara también a personas alejadas habitualmente de la tauromaquia, uno de los principales objetivos de la iniciativa.

La campaña tuvo además presencia en otros puntos de la ciudad mediante la distribución de 25.000 folletos en hoteles, establecimientos, comercios y oficinas de turismo, ampliando el alcance de un proyecto centrado en divulgar el papel del toro bravo dentro de la conservación del medio rural y la biodiversidad.

Las imágenes llevan las firmas de Arjona, Arse&Azpi, José Manuel Maza Martínez, GCB Comunicación Digital e Isma Sánchez. Cada uno de los soportes contó además con iluminación autónoma mediante paneles solares, permitiendo mantener visible la exposición también durante la noche.

Málaga, siguiente éxito tras Madrid y Burgos

La parada malagueña se suma a las realizadas anteriormente en Madrid y Burgos. En esta última ciudad se estimaron más de 15.000 visitantes en siete días, mientras que durante San Isidro, en Madrid, el impacto visual se situó entre las 90.000 y las 130.000 personas.

La RUCTL continuará llevando ‘Toro Bravo, guardián de la biodiversidad’ por diferentes ciudades españolas durante 2026 y 2027.

Después de Málaga, la exposición mantiene así su objetivo inicial: enseñar que alrededor del toro existe también un territorio, una forma de vida y todo un ecosistema que merece ser conocido.