Villaseca de la Sagra comienza a descontar los días para una nueva edición del Alfarero de Oro. La organización ha abierto ya la venta de entradas sueltas para los festejos del XXVI certamen, que volverá a convertir la plaza de toros ‘La Sagra’ en uno de los grandes epicentros de la novillería durante el mes de septiembre.
Serán siete tardes entre el 3 y el 10 de septiembre, con una apuesta ganadera que vuelve a marcar la personalidad de una feria donde el novillero tiene que ganarse cada paso delante del toro.
Por los chiqueros de Villaseca saldrán ejemplares de Ana Romero, Pedraza de Yeltes, Conde de Mayalde, Montealto, Alcurrucén, José Escolar y Herederos de Celestino Cuadri. Siete hierros de perfiles diferentes y un denominador común: la exigencia.
El otro gran argumento estará en una amplia nómina de novilleros que llega al certamen buscando aprovechar uno de los escaparates más importantes de la temporada.
Entre ellos figuran Jesús Romero, Sergio Rollón, Ruiz de Velasco, Iker Fernández ‘El Mene’, Martín Morilla, Simón Andreu, Emiliano Osornio, Jorge Hurtado, Manuel Quintana, Gonzalo Capdevila, Cristian González, Emiliano García Torres, López Peregrino, Juan Alberto Torrijos, Rafael de la Cueva, Daniel Pérez, Alberto Donaire, Emiliano Ortega, João D’Alva, Jesús de la Calzada y Antonio Aparicio.
Villaseca mantiene así una fórmula que ha convertido al Alfarero de Oro en mucho más que una sucesión de novilladas. La seriedad del toro, la competencia y la oportunidad para quienes buscan abrirse camino vuelven a ser los pilares de un ciclo donde cada tarde puede cambiar una temporada.
Venta de entradas
Las localidades ya pueden adquirirse a través del Ayuntamiento de Villaseca de la Sagra, con atención al público de lunes a viernes, de 09:00 a 15:00 horas.
Para más información se encuentran habilitados los teléfonos 925 278 011 y 663 260 149, este último también disponible mediante WhatsApp.
Villaseca entra así en la recta final antes de volver a encender ‘La Sagra’. Siete tardes, siete ganaderías y una generación de novilleros ante uno de los exámenes que de verdad cuentan.

