La tarde tuvo desde el inicio un marcado acento emocional. Sánchez Vara abrió plaza con una larga cambiada y un variado saludo capotero en el que combinó chicuelinas y verónicas. Con la muleta se mostró cómodo por ambos pitones, disfrutó delante de sus paisanos y conectó con fuerza con los tendidos. Un contundente espadazo puso en sus manos las dos primeras orejas del festejo.
Rubén Vara respondió después ante un ejemplar de Torre Nueva, bien presentado aunque justo de fuerzas. El joven novillero construyó una faena larga y templada, con momentos de interés por ambos pitones, y cerró su labor con ajustadas manoletinas. Un espadazo final le valió también el premio de las dos orejas.
Volvió a escena Sánchez Vara para dejar patente su oficio. Recibió con buenas verónicas y se lució después en un vistoso quite por delantales, rematado con una media de bella factura. En la muleta volvió a torear con gusto, temple y sabor por ambos pitones, cuajando una actuación de peso que fue premiada con otras dos orejas.
El cierre correspondió a Rubén Vara, que volvió a mostrar disposición y ambición. Recibió al novillo con una larga cambiada, continuó toreando de rodillas a la verónica y también conectó con el público en banderillas. En la muleta dejó una actuación de notable interés, propia de un novillero con ilusión y argumentos para seguir creciendo, aunque la espada le privó de un premio mayor. Dio una vuelta al ruedo.
Más allá del balance artístico, Pareja se quedó con una imagen para su historia taurina: la de Sánchez Vara y Rubén Vara, padre e hijo, saliendo juntos a hombros en su pueblo, unidos por una misma vocación y por el cariño de una afición entregada.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Pareja || Corrida de Toros
Se lidiaron toros de Torrenueva y de Pilar y Tomás Montero,
- Sánchez Vara: Dos orejas y Dos orejas
- Rubén Vara: Dos orejas y Vuelta al ruedo;

