La tarde quedó marcada desde muy pronto por la rotundidad de Roca Rey. El segundo de Núñez del Cuvillo, bravo y de excelente condición, permitió al peruano desplegar una actuación de máxima entrega desde el saludo capotero, con verónicas de gran plasticidad y un vistoso quite por chicuelinas.
La faena comenzó de rodillas y puso en pie los tendidos. A partir de ahí, Roca Rey fue acortando distancias y exprimiendo al toro por ambos pitones con una labor arrolladora, de enorme intensidad y dominio. Cerró por ajustadas manoletinas, cambiando la trayectoria del animal, antes de dejar una buena estocada que desató el clamor. Dos orejas y rabo para Roca Rey, mientras el toro fue premiado con la vuelta al ruedo.
El quinto dejó la imagen más amarga de la tarde. Fue un toro áspero, exigente y de corto recorrido, al que el peruano entendió desde el sometimiento, llevando siempre la embestida por abajo y con trazo largo. Cuando apuraba las distancias en el tramo final, el animal lo prendió y le provocó un fuerte varetazo en el muslo derecho, con afectación en la zona del semitendinoso y la escotadura ciática, de pronóstico reservado. Visiblemente mermado, Roca Rey volvió a la cara del toro, dejó una estocada y paseó una oreja antes de ingresar por su propio pie en la enfermería.
José María Manzanares tuvo menos opciones con el primero, un toro noble pero falto de celo y clase. El alicantino planteó una faena larga, basada más en el oficio que en la brillantez, y además falló con la espada. Silencio.
Mejor suerte encontró con el cuarto, un toro de excelente condición al que Manzanares toreó con compostura y elegancia. Lo mejor llegó sobre la mano derecha, con series de notable empaque y buen trazo. Una estocada entera puso el cierre y le permitió cortar una oreja.
Alejandro Mora dejó también buenos momentos. El tercero, noble y colaborador, le permitió mostrar su concepto elegante y armónico, especialmente en dos tandas de naturales a pies juntos de gran belleza. El fallo con los aceros —pinchazo, estocada y descabello— enfrió una posible petición de trofeo y dejó el balance en ovación con saludos. En el sexto volvió a ser ovacionado, cerrando así una tarde en la que dejó destellos de su personal concepto.
LA RESEÑA
Plaza de toros de San Martín de Valdeiglesias (Madrid) – Corrida de toros – Miércoles 9 de septiembre || Primera de la Feria Taurina 2026
Entrada: Plaza llena de ‘No Hay Localidades’
Se lidiaron toros de Núñez del Cuvillo, tuvo un segundo bravo y de gran condición, premiado con la vuelta al ruedo; el primero fue noble pero deslucido, el tercero manejable y con clase, el cuarto ofreció buenas posibilidades, el quinto resultó áspero y exigente y el sexto permitió momentos de lucimiento
- JOSÉ MARÍA MANZANARES : Silencio y Oreja;
- ANDRÉS ROCA REY : Dos orejas y rabo y Oreja;
- ALEJANDRO MORA : Ovación con saludos y Ovación;

