Talavante firma una tarde rotunda y Castella completa la salida a hombros en León

Talavante firma una tarde rotunda y Castella completa la salida a hombros en León

La tarde tuvo un nombre por encima del resto: Alejandro Talavante. El extremeño salió lanzado, inspirado y con la plaza metida en su tauromaquia desde el primer toro de su lote hasta el último muletazo del sexto. Cortó cuatro orejas y puso el punto más alto ante el que cerró plaza, un toro noble y justo de poder al que terminó haciendo embestir hasta provocar la vuelta al ruedo en el arrastre.

La faena al sexto fue la obra más completa de Talavante. El toro tuvo nobleza, aunque necesitó tiempo, pulso y una administración muy precisa para romper. El extremeño lo entendió sin prisas, templó las embestidas y fue construyendo una labor de menos a más, cada vez más ligada y sentida. La plaza terminó entregada en un final vibrante por bernadinas, antes de una estocada efectiva que puso en sus manos las dos orejas. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo.

Ya en el tercero había firmado Talavante una faena de mucha llegada. El toro no tuvo fijeza en los primeros tercios y acabó rajándose, pero el torero lo metió pronto en la muleta con un inicio de rodillas en el tercio, enlazando pases cambiados que encendieron los tendidos. Después llegaron los mejores momentos al natural, donde el extremeño toreó con suavidad, ajuste y expresión. Cerró con manoletinas y un natural casi circular antes de pasear las dos orejas.

Sebastián Castella también aseguró la Puerta Grande con una oreja de cada toro. Su actuación de mayor conexión llegó en el quinto, un toro protestado por su presencia pero que terminó ofreciendo nobleza, fondo y buena embestida. El francés fue dando forma a una faena precisa, limpia y de creciente intensidad. Lo mejor llegó cuando logró ligar con mayor continuidad y llevar al toro siempre por abajo. La labor fue a más y el premio llegó con una oreja.

En el segundo, Castella ya había tocado pelo frente a un toro noble, aunque medido de fuerzas. Lo recibió con buen aire a la verónica y dejó también un quite por chicuelinas. Con la muleta apostó por la suavidad, intentando alargar las embestidas y sostener la faena desde el temple. No fue una obra de gran explosión, pero sí de oficio y buena lectura. Mató de media estocada al segundo intento y cortó una oreja.

Morante de la Puebla abrió la tarde con una versión más poderosa que ornamental. El primero se movió, aunque sin una entrega plena, y el sevillano lo fue empapando en la muleta desde el inicio. La faena tuvo mando, asiento y una autoridad muy marcada, con Morante imponiendo siempre su ritmo. Tras una estocada algo trasera, paseó una oreja.

Menos opciones encontró el de La Puebla en el cuarto. Lo recibió por faroles e inició la faena en el estribo, pero el toro se apagó demasiado pronto y dejó muy poco margen para que la labor tomara cuerpo. Morante lo intentó sin terminar de alcanzar cotas mayores ante un animal deslucido. Fue ovacionado tras media estocada al tercer intento.

LA RESEÑA


Plaza de toros de León (Castilla y León) – Corrida de Toros – Sábado 27 de junio || Feria de San Juan y San Pedro

Entrada: Algo más de dos tercios de plaza

Se lidiaron toros de Hnos. García Jiménez y Olga Jiménez (6º), manejable y de buen resultado; destacó el sexto, noble y premiado con la vuelta al ruedo. El quinto tuvo fondo pese a ser protestado, segundo y primero fueron nobles aunque medidos, el tercero permitió el triunfo pese a rajarse y el cuarto resultó el más deslucido

  • MORANTE DE LA PUEBLA : Oreja y Ovación
  • SEBASTIÁN CASTELLA : Oreja y Oreja.
  • ALEJANDRO TALAVANTE : Dos orejas y Dos orejas;