Fotógrafa: Vanesa Santos
La gran explosión llegó con Diego Ventura en el cuarto. Tras dejar dos rejones de castigo con Trianero, el toro de María Guiomar Cortés de Moura rompió a más en banderillas y permitió al rejoneador desplegar toda su dimensión. Con Quirico brilló en piruetas y pares de alto impacto; con Quitasueños encendió la plaza en los quiebros; y con Bronce alcanzó el punto máximo, quitándole las riendas al caballo, clavando con espectacularidad y adornándose en la cara del toro. Las cortas con Guadiana y un rejonazo fulminante pusieron los máximos trofeos en sus manos: dos orejas y rabo. En su primero ya había dejado pasajes de mucha categoría, especialmente templando de costado con Oro Negro y luciéndose con Lío y Brillante, aunque el fallo con el rejón de muerte dejó todo en una fuerte ovación.
Roca Rey también salió reforzado de la tarde. Ante el segundo, un toro de Victoriano del Río noble, pero flojo y soso, construyó una labor limpia y centrada en los medios, de pulcritud y precisión, que fue tomando temperatura en el arrimón final. Tras pinchazo y estocada, cortó una oreja tras aviso. Más rotundo fue su paso por el quinto, al que recibió con variedad y temple de capa. El inicio de faena tuvo electricidad: estatuarios, cambiados por la espalda, molinetes y pases de la firma. Después, con el compás abierto, toreó con largura y mando, aprovechando la nobleza del animal y rematando con variedad, incluso sin ayuda por la derecha. Las luquecinas finales y una estocada arriba terminaron de asegurar las dos orejas.
David de Miranda volvió a demostrar oficio, valor y capacidad para resolver. Al tercero, de Victoriano del Río, le plantó cara desde un poderoso inicio por bajo. El toro tuvo genio, una embestida imprevisible y momentos desconcertantes, pero el onubense no se arrugó y acabó imponiéndose con firmeza, metiéndose en los terrenos de cercanías y ligando redondos muy ajustados. La estocada quedó baja, pero paseó una oreja. En el sexto, un toro sin celo, suelto y con poca humillación, volvió a apostar desde el inicio de rodillas. Logró series estimables por el pitón derecho, alargó los pases de pecho y se arrimó en un final de exposición, con algún susto incluido. Las manoletinas finales y la entrega del torero sostuvieron una actuación premiada con una oreja, con fuerte petición de la segunda.
El festejo dejó también el percance del sobresaliente David Sánchez ‘Saleri’, arrollado al hilo de las tablas durante el tercio de banderillas del segundo y golpeado en la cara, aunque pudo continuar la lidia. Fue una tarde de alto voltaje, con Ventura en dimensión de figura del rejoneo, Roca Rey con el pulso triunfal intacto y David de Miranda firmando dos actuaciones de entrega total.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Villanueva del Arzobispo (Jaén) || Corrida de toros en honor a la Virgen de la Fuensanta
Entrada: Lleno de ‘No hay localidades’
Se lidiaron toros de María Guiomar Cortés de Moura (1º y 4º) y Victoriano del Río, de buenas hechuras y de juego variado en líneas generales.
- DIEGO VENTURA : Ovación y Dos orejas y rabo;
- ANDRÉS ROCA REY : Oreja tras aviso y Dos orejas
- DAVID DE MIRANDA : Oreja y Oreja;

