La novillada de Baltasar Ibán dejó en Algemesí la sensación de haber escondido bastante más de lo que terminó apareciendo. Noble y manejable dentro de las exigencias propias de la casta, el encierro necesitó mayor mando y temple para terminar de romper. Jorge Hurtado y Alejandro Rubio, sustituto del lesionado Rafael de la Cueva, pusieron voluntad y acabaron encontrando premio a su insistencia, pero sin terminar de imponerse a sus respectivos lotes.
Jorge Hurtado abrió la tarde de rodillas y despertó pronto las expectativas, aunque la faena perdió limpieza a medida que comenzaron los enganchones. Tampoco terminó de acoplarse con el tercero, que fue frenándose hasta quedarse prácticamente parado. El novillero insistió y la contundencia con los aceros terminó dando recompensa a su esfuerzo.
La oportunidad de Alejandro Rubio tampoco alcanzó el vuelo esperado. Frente al segundo dejó una estimable serie al natural dentro de una labor demasiado desajustada, en la que la falta de temple terminó acentuando las protestas del novillo. El cuarto repuso desde el segundo muletazo y le impidió encontrar continuidad, obligándole a resolver una faena sin ritmo ni verdadera solidez. Su tenacidad y la espada volvieron a encontrar premio.
Quedó así una tarde en la que los novillos de Baltasar Ibán plantearon dificultades, pero también ofrecieron argumentos. Faltó gobernarlos para descubrir hasta dónde podían llegar.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Algemesí (Valencia) || Octava de la Setmana del Bous 2026
Entrada: Lleno.
Se lidiaron novillos de Baltasar Ibán, justos de presentación, mejor el 3º, encastados pero con falta de fondo.
- Jorge Hurtado: ovación y oreja.
- Alejandro Rubio: vuelta al ruedo y oreja.
Cuadrillas: Saludaron José Germán y Salva Lobato tras banderillear al 2º y al 4º.

