La noche del 22 de noviembre quedará grabada en la memoria taurina como una velada repleta de arte y entrega. En la plaza de toros “El Paseo – Fermín Rivera”, con una entrada magnífica y un ambiente electrizante, se rindió homenaje al maestro Enrique Ponce, quien atraviesa su campaña del adiós, acompañado por Diego Silveti y Héctor Gutiérrez.
El encierro de Fernando de la Mora, bien presentado y de gran clase, destacó especialmente en el primero, cuarto y sexto bis. Sin embargo, las decisiones del juez de plaza, conocido como «Gallo» Robledo, generaron controversia al negar el indulto al cuarto de la noche y relegarlo a un injusto arrastre lento, a pesar de la bravura exhibida.
Enrique Ponce: el arte como legado
El maestro de Chiva dejó una muestra de su tauromaquia única y atemporal. En su primero, ejecutó una faena llena de reposo y sensibilidad, aunque los fallos con la espada le privaron de las orejas. Su segundo, el cuarto toro de la noche, permitió ver al Ponce más sublime. Por ambos pitones, desplegó su toreo exquisito, con muletazos y remates que hicieron vibrar a San Luis Potosí. La plaza pidió con fervor el indulto del bravo ejemplar, pero el juez se negó, limitándose a conceder el arrastre lento. Ponce dio dos estruendosas vueltas al ruedo, dejando escapar lo que pudieron ser cuatro orejas y un rabo en una actuación que perdurará en la memoria.
Diego Silveti: entrega y profesionalismo
Tras superar una reciente lesión en la rodilla, el torero guanajuatense mostró su compromiso absoluto. Con su primero, cuajó una faena emotiva y templada, especialmente por el pitón derecho, culminando con una estocada entera que le valió una vuelta al ruedo, aunque merecía una oreja. En su segundo, pese a enfrentarse a un toro de menor fuerza, Silveti expuso y toreó con valentía, ganándose una ovación cerrada del público.
Héctor Gutiérrez: el futuro de la torería nacional
El más joven del cartel no solo estuvo a la altura, sino que dejó claro que su nombre estará entre los grandes. Con su segundo toro, el sexto bis, un ejemplar extraordinario, Gutiérrez firmó una faena memorable. Entendió al toro de principio a fin, hilvanando muletazos plásticos y cargados de emoción. Aunque la plaza clamó por el indulto, el joven torero optó por matar, pero un error en la suerte suprema le privó de los máximos trofeos, quedándose con una ovación cerrada y una vuelta al ruedo que coronaron su actuación.
LA RESEÑA
Plaza de toros Monumental El Paseo de Fermín Rivera de San Luis Potosí (México) || Corrida de Toros
Toros de Fernando de la Mora, el sexto como sobrero, desiguales de presentación y juego. El cuarto fue premiado con el arrastre lento.
- ENRIQUE PONCE: ovación y oreja.
- DIEGO SILVETI: vuelta y ovación.
- HÉCTOR GUTIÉRREZ: ovación y vuelta

