Una ovación de salida recibió ‘Verdadero’, el primer victorino en saltar por chiqueros, por su magnífica presentación. Se quedó corto desde los primeros encuentros con el capote de Uceda Leal, reponiendo sobre las manos y sin terminar de desplazarse. Marró Pepe Aguado en la primera entrada antes de dejar un castigo medido, con un toro que protestó más de lo que se empleó en el peto. Más largo acudió al segundo puyazo, en el que apenas se le señaló y empujó con mal estilo, sin entregarse nunca de verdad. La falta de recorrido terminó por marcar también el último tercio. Sobre el pitón derecho, el victorino acudía prácticamente andando a la muleta del madrileño y, en cuanto sentía las telas, descomponía el viaje echando las manos por delante y soltando un tornillazo. Todavía menos ofreció por el izquierdo, por donde se quedó muy corto y giró sobre las manos, haciendo imposible cualquier intento de lucimiento. Cuando Uceda regresó a la diestra, el toro había reducido aún más su viaje y apenas permitía componer el muletazo, por lo que decidió abreviar y tomar la espada. Dejó una media estocada baja y caída. Silencio para Uceda Leal y leves pitos para ‘Verdadero’ en el arrastre.
Muy frenado embistió el segundo en el capote de Paco Ureña, que consiguió sacárselo hacia los medios con una habilidosa lidia sobre las piernas. No anduvo acertado Pedro Iturralde en el primer encuentro, en el que el toro se quedó prácticamente dormido en el peto, sin empujar, y apenas fue señalado sin llegar a meter las cuerdas. Algo caído y más trasero quedó el segundo puyazo, nuevamente ante un victorino que no se entregó y al que apenas se castigó. Midió mucho después a los hombres de plata en banderillas, llegando muy frenado a los encuentros y obligando a la cuadrilla a andar eficaz para dejar los palos. Brindó Ureña al respetable desde los medios y comenzó sacándose al toro por bajo, mientras el animal echaba las manos por delante. En la primera serie sobre la diestra, el lorquino metió los riñones, encajó mucho la figura y remató mirando a los tendidos, pero pronto quedó claro que por ese pitón el toro apenas admitía tres muletazos consecutivos por su justa entrega. El grueso de la faena llegó entonces al natural. Ureña consiguió llevarlo siempre prendido en los vuelos, cargando la suerte, ofreciendo el pecho y tirando de una embestida enclasada del buen Victorino. Así llegaron los pasajes más estimables de una labor que terminó alargándose, hasta el punto de sonar un aviso antes incluso de que se perfilase para entrar a matar. Pinchó en el primer intento y dejó después una estocada contraria. Ovación con saludos para Paco Ureña y división de opiniones para el toro en el arrastre.
Sobre las piernas lidió Borja Jiménez al tercero para sacárselo con habilidad hacia los medios, antes de cerrar el saludo con una abrochada media. Empujó el victorino sobre el pitón izquierdo en un primer puyazo medido, mientras que tampoco terminó de entregarse en el segundo encuentro, en el que apenas se le señaló y se volvió a cuidar mucho el castigo. Destacó Juan Carlos Rey con una buena lidia en la brega. Brindó Borja el toro a Uceda Leal y comenzó genuflexo, sacándoselo por bajo desde tablas ante un animal que mostró clase en sus primeras embestidas. Por el pitón derecho tuvo siempre mejores inicios que finales por su falta de celo, mientras el viento comenzaba a soplar con fuerza, agitando los tendidos ante la amenaza de lluvia y desconectando por momentos el pulso de la faena. Lo mejor llegó al natural. Por ahí el toro humilló, aunque le faltó terminar los viajes para dar mayor profundidad a los remates. Borja bajó la mano, le exigió y fue encontrando los muletazos de mayor entidad, corriendo la zurda con suavidad en los trazos y construyendo prácticamente de uno en uno, cruzándose al pitón contrario para volver a provocar una embestida que necesitaba siempre del torero. El victorino terminó viniéndose claramente a menos y acortando cada vez más sus viajes, pero el de Espartinas ya había dejado los pasajes más importantes de la faena. Se volcó después para enterrar una gran estocada de la que el toro rodó sin puntilla. Oreja para Borja Jiménez y palmas para el buen toro en el arrastre.
Sin terminar de definirse salió el cuarto en el capote de Uceda Leal, reponiendo sobre las manos mientras el viento comenzaba a condicionar la lidia. No se entregó en el primer puyazo, donde recibió castigo, y todavía menos quiso saber del caballo en el segundo encuentro, quedándose despegado y sin intención siquiera de llegar al peto, por lo que Luciano Briceño tuvo que hincar la puya entre las protestas de los tendidos. Muy frenado llegó también al tercio de banderillas, especialmente en el último par, en el que Gómez Escorial apenas pudo dejar un palo ante un toro prácticamente parado. Esa misma condición se acentuó en la muleta: gazapeó, giró sobre las manos y llegó siempre muy frenado a los engaños. Uceda trató de enseñarlo por ambos pitones, pero, comprobada la escasa entrega del victorino y con el viento añadiendo todavía mayor dificultad, optó con buen criterio por abreviar. Al entrar a matar, el toro llegó a golpearlo a la altura del muslo derecho. Acabó con él al segundo encuentro. Ovación con saludos para Uceda Leal y palmas al toro en el arrastre.
Sobre las manos se movió el quinto en el capote de Paco Ureña, pasando siempre con mal estilo y con el pitón de fuera. Desde largo y al galope se arrancó al primer puyazo, buscando el pecho del caballo y empujando con fuerza hasta estar cerca de derribarlo, aunque Cristian Romero consiguió agarrarse bien. El toro salió del encuentro con la puya enhebrada y recibió después un segundo puyazo excesivo, tras el que el picador se retiró entre las protestas de los tendidos y con el animal sangrando abundantemente. En banderillas arrolló a Azuquita, que sufrió un fuerte golpe y tuvo que pasar a la enfermería. Llegó el victorino a la muleta con la cara alta, muy corto en los viajes y sin ninguna entrega, desarrollando una embestida complicada que hizo prácticamente imposible construir faena. Ureña comprobó pronto las escasas posibilidades y terminó pasaportándolo de una estocada. Silencio.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Las Ventas (Madrid) – Corrida de toros || Cuarta de la Feria de Otoño 2026
Entrada: Lleno de ‘No Hay Localidades’
Se lidian toros de Victorino Martín,
- UCEDA LEAL (Blanco y plata con el chaleco en oro) : Silencio y Ovación con saludos;
- PACO UREÑA (Azul marino y oro) : Ovación con saludos tras aviso y silencio;
- BORJA JIMÉNEZ (Verde y Oro) : Oreja

