El primero fue un toro hondo, cuajado y serio por delante, con buen perfil, aunque de salida mostró poca fijeza y tendencia a salir suelto. En varas empujó en los dos encuentros, si bien los puyazos cayeron bajos y el toro sangró mucho. Talavante lo inició por estatuarios en terrenos próximos a tablas y pronto se acopló a una embestida manejable y de buena condición. El extremeño llevó al toro muy templado por ambos pitones, buscando siempre el trazo curvo y el gusto en los remates. La faena tuvo pulso y buen tono, pero la estocada desprendida, suelta y atravesada le obligó a usar el descabello, donde se atascó. Sonó un aviso. Ovación para el toro y silencio para Talavante.
El segundo, justo de presentación para Pamplona, tuvo su mejor condición por el pitón izquierdo en el saludo de Roca Rey, que lo recibió a pies juntos por un lado y a la verónica por el otro. En varas empujó con fijeza, aunque pronto marcó querencia hacia toriles. El peruano levantó la plaza en un quite por saltilleras muy ceñidas y volvió a encender los tendidos al iniciar la faena de rodillas en los medios con pases cambiados. El toro fue perdiendo emoción y humillación conforme avanzó la labor, cada vez más orientado hacia tablas, pero Roca Rey sostuvo la conexión desde la cercanía y el dominio. Cerró con circulares invertidos y una gran estocada. Dos orejas, con sorpresa por la concesión de la segunda.
El tercero, ofensivo por delante pero justo de remate, llegó muy medido de poder y perdió las manos en varios momentos. Aun así, dejó una buena pelea en varas, empujando con estilo en el primer puyazo y manteniendo entrega en el segundo. David de Miranda quitó por saltilleras y brindó al público el toro de su debut en Pamplona. Inició la faena con estatuarios y un pase del desdén, dejando algún muletazo de categoría, especialmente un pase de pecho por el izquierdo. Pero el fondo del toro fue corto y pronto se afligió. Cuando el onubense trató de meterse entre los pitones, el animal se rajó hacia tablas. Con el toro aculado, la espada se complicó: varios pinchazos y estocada baja al quinto intento.
El cuarto, amplio de sienes, cuajado y más bajo que sus hermanos, tuvo buena intención de salida en el capote de Alejandro Talavante. En el caballo empujó a media altura en el primer puyazo, aunque después protestó y echó la cara arriba en el segundo, dejando un paso discreto por varas. Brindó Talavante al público en pleno tramo de merienda y trató de sacar partido a un toro manejable, con más movilidad que entrega. La faena tuvo su mejor momento en una serie al natural que llegó a los tendidos, pero al astado le faltó emoción y terminó viniéndose a menos. El extremeño buscó entonces la cercanía para conectar antes de dejar una estocada caída al segundo intento.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Pamplona (Navarra) – Corrida de Toros – Jueves 9 de julio || Quinta de la Feria del Toro 2026
Entrada: Lleno de ‘No Hay Localidades’

Ganadería de VICTORIANO DEL RÍO Y TOROS DE CORTÉS,

ALEJANDRO TALAVANTE (Blanco y Plata con los cabos en negro)
1º – SILENCIO
4º – OVACIÓN

ANDRÉS ROCA REY (Celeste claro y Oro)
2º – DOS OREJAS

DAVID DE MIRANDA (Blanco y Plata)
3º – SILENCIO

