Antonio Ferrera abrió la tarde ante ‘Carbonero’, un toro serio, cárdeno bragado meano, que tomó tres puyazos y llegó a la muleta con una condición incómoda, aprendiendo durante la lidia y sin permitir al extremeño confiarse. Ferrera tuvo que tirar de oficio y recursos técnicos, pero no consiguió redondear una labor que terminó en silencio tras pinchazo, estocada y tres descabellos. Tampoco encontró mayores opciones en el cuarto, ‘Costurero’, un toro muy cuajado y con mucha seriedad, castigado en exceso en varas durante sus tres encuentros. Pese a su disposición, Ferrera no logró imponerse en el último tercio y lo despachó de estocada casi entera perpendicular y descabello, escuchando pitos.
Sánchez Vara puso el mayor contenido de la tarde. Al segundo, ‘Marinero’, que saltó alegre al ruedo y protagonizó una gran pelea de bravo en el caballo, acudiendo hasta en cuatro ocasiones, lo entendió primero en un vibrante tercio de banderillas rematado con un espectacular par al violín. Después construyó una faena de mucho oficio y buen gusto, con series en redondo, cambios de mano y pases de pecho, manteniendo también el tono al natural. La media desprendida y dos golpes de verduguillo redujeron el premio a una vuelta al ruedo. En el quinto, ‘Cafetero’, volvió a brillar en banderillas tras otro importante comportamiento del toro en varas, con cuatro entradas al caballo. El par quebrando desde una silla levantó a la plaza y, ya con la muleta, Sánchez Vara se impuso con colocación y oficio a un toro al que le costaba humillar, arrancándole muletazos de peso antes de una estocada desprendida de efecto fulminante que le valió la única oreja del festejo.
Maxime Solera se enfrentó primero a ‘Buenmoso’, un toro bravo en varas que acudió tres veces al caballo, pero al que el torero no terminó de encontrarle la medida en la muleta pese a su voluntad y tesón. Mató de pinchazo y estocada, siendo silenciado. Su mejor actuación llegó ante el sexto, ‘Cocinero’, un toro de enormes hechuras y gran condición, que cerró el festejo y la feria. Solera se estiró con el capote, vio la calidad del animal y lo condujo con temple en una faena asentada, aprovechando la noble y encastada embestida de un toro de bandera. El pinchazo, la estocada tendida y el descabello, tras aviso, dejaron su labor en vuelta al ruedo.
LA RESEÑA
Plaza de toros de Céret (Pyrénées-Orientales, Francia). Domingo 12 de julio de 2026, vespertina. Cuarta y última de la Feria “Céret de Toros”
Entrada: Lleno.
Se lidiaron seis toros José Escolar Gil.
- Antonio Ferrera: Pitos y bronca.
- Sánchez Vara, quien sustituyó a Juan de Castilla: Vuelta al ruedo y oreja.
- Maxime Solera: Silencio y vuelta al ruedo tras aviso.
Detalles:
Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Albert Astrou y de Guy Tanguy recientemente fallecidos.
Ángel Otero saludó tras parear al primero.
Fueron ovacionado los picadores Adrián Navarrete y Juan Antonio Agudo tras picar al segundo y sexto respectivamente.
El varilarguero Adrián Navarrete fue quien se llevó los premios al mejor tercio de varas otorgado por la ADAC (Association des Aficionados de Céret) y de la Peña «La Muleta» de Arles con 200 € y 400 € respectivamente.
Al finalizar el festejo, saludaron José Escolar Gil y su mayoral por el conjunto del encierro
La Asociación de Aficionados Ceretanos (ADAC) ha propuesto suprimir la rayas de picar en el ruedo de la plaza de toros de Ceret, una iniciativa que, posteriormente, la Unión de las Ciudades Taurinas de Francia ha aceptado derogar, con carácter experimental, en el artículo 64 del reglamento taurino francés.


