Gonzalo Caballero vuelve a hacer el paseíllo en Las Ventas: “He cambiado todo para poder volver así”

Gonzalo Caballero vuelve a hacer el paseíllo en Las Ventas: “He cambiado todo para poder volver así”

Cuatro años después, Gonzalo Caballero vuelve a hacer el paseíllo en la plaza de toros de Las Ventas. Madrid reaparece en el camino de un torero que ha tenido que reconstruirse desde dentro para regresar al escenario que marcó su carrera y que también le exigió un alto peaje físico y psicológico.

Su regreso no llega únicamente tras las lesiones o las operaciones. Llega después de un largo proceso de recuperación mental, de una lucha por volver a sentirse capaz de afrontar la plaza que definió su trayectoria.

La tarde de Las Rozas supuso un punto de inflexión. Más allá del resultado numérico, fue la reaparición de una versión más firme, entregada y convencida de Caballero. “La tarde de Las Rozas me ha servido de gran confianza. Ha sido un tiempo de retiro y de no ponerme delante del toro y me sirvió para convencerme de que la preparación está siendo la correcta”, explica el madrileño.

Durante este tiempo, el torero ha cambiado su manera de afrontar la profesión. “He cambiado todo y he centrado todo en el entrenamiento con las personas que ahora están a mi lado. Hay mucho detrás para que, como el día de Las Rozas, sea capaz de abandonar el cuerpo y entregarme al toreo”.

Caballero reconoce que el verdadero proceso de recuperación ha estado en la cabeza. Volví sin estar recuperado y ese fracaso me supuso una situación mental que me ha llevado mucho tiempo recuperar, admite. Una etapa marcada también por la ausencia de Madrid: “Han sido cuatro años muy difíciles porque para mí no estar anunciado en Madrid significa que no tengo motivación para tener ilusión”.

Por eso esta cita tiene un significado especial. Para mí Madrid es el principio y el final, afirma. Una relación extrema con una plaza que le ha dado todo y también le ha marcado profundamente. “Madrid es la plaza que me ha dado todo lo que tengo y también es cierto que me ha hecho pagar un peaje muy caro por ello”.

Caballero llega a esta corrida con escaso rodaje, pero con una preparación intensa. “He preparado este día a conciencia. Aunque bien es cierto que no he toreado nada, no me importa, porque me he preparado como nunca lo había hecho”.

Sin mirar más allá, su objetivo está claro. Lo único que espero de la tarde de mañana es ser capaz de entregarme y conectar con el toro y con la afición de Madrid.

El torero madrileño regresa así a Las Ventas no solo para reaparecer, sino para intentar recuperar sensaciones y volver a encontrarse con una plaza que ha marcado su vida y su concepto del toreo.