Aarón Palacio: «Teruel es una tarde para reivindicarme y abrirme un hueco»

Aarón Palacio: «Teruel es una tarde para reivindicarme y abrirme un hueco»

Aarón Palacio llega a Teruel en uno de los momentos más importantes de su todavía corta trayectoria como matador de toros. El aragonés hará el paseíllo este 11 de julio junto a Sebastián Castella y Alejandro Talavante para estoquear una corrida de Buenavista, apenas unos días después de cortar una oreja en Pamplona y dejar una actuación de notable dimensión.

El compromiso aparece marcado en rojo dentro de su temporada. No solo por la categoría del cartel, sino también porque será su primer paseíllo del año en Aragón y porque se anuncia ante una afición que ha acompañado su evolución desde sus primeros pasos.

«Es verdad que supone mucha responsabilidad, pero nosotros nos preparamos para estar en este tipo de carteles y con toreros de esta categoría», reconoce Palacio, que afronta la cita con la naturalidad de quien entiende que esos escenarios forman parte del camino que quiere recorrer. «Poder torear con ellos es un privilegio y creo que es la meta de cualquier chaval que sueña y entrena todos los días para estar ahí».

El torero de Biota ha atravesado durante los primeros meses de la temporada varios escenarios de máxima exigencia. Castellón, Sevilla, Nîmes y Pamplona han permitido comprobar la evolución de un torero que busca consolidar su personalidad y encontrar un sitio en una etapa decisiva.

«El balance es muy positivo, tanto para mí como de cara a los aficionados y a los profesionales. Creo que, de diferente forma en cada tarde, se ha podido ver el torero que quiero ser, cómo quiero torear y, sobre todo, las ganas que tengo de ser torero», explica.

Aarón Palacio durante su actuación el pasado 7 de julio en Pamplona

Palacio siente que su temporada está avanzando en la dirección correcta. La oreja obtenida en Pamplona ha reforzado esa sensación, aunque el aragonés continúa mirando hacia adelante con la convicción de que el triunfo rotundo todavía está por llegar.

«Ha sido un inicio muy importante y estoy seguro de que todo lo que viene va a ser todavía mejor. Creo que voy a poder redondear un triunfo importante y seguramente será en un sitio de mucha categoría», afirma. Esa confianza nace también del momento que atraviesa en el campo y en los entrenamientos. «Estoy entrenando muy a gusto, estoy toreando mucho y, sobre todo, disfrutando. Creo que el disfrute y el gozo son la forma más rápida de llegar al triunfo».

Entre los compromisos disputados hasta ahora, hay un momento que permanece especialmente presente en su memoria. Fue en la Real Maestranza de Sevilla, frente al segundo toro de su lote.

«Creo que fue la faena más redonda de este inicio de temporada y donde más se pudo ver el torero que quiero ser», recuerda. La conexión alcanzada con los tendidos convirtió aquella actuación en una de las tardes más significativas de su año. «Sentí que Sevilla se entregaba mucho conmigo y fue una tarde que recuerdo con mucho cariño».

Cada paseíllo, independientemente del resultado, está contribuyendo a construir una identidad que empieza a ser reconocible para el aficionado. Palacio pretende conjugar un concepto clásico con la ambición necesaria para abrirse camino en una profesión donde cada oportunidad cuenta.

«Cada tarde sirve para crecer, tanto las buenas como las malas. Creo que se ha podido ver a un torero que quiere torear bien, pero que también es consciente de que hay que arrear y estar muy bien todos los días», señala. Su propósito es salir a la plaza sin reservarse nada. «Intento darlo todo y disfrutar mucho toreando, que seguramente es lo más difícil, pero también lo más gratificante para el torero y para el aficionado».

Teruel representa mucho más que una fecha dentro del calendario. La feria está dedicada este año a la memoria de Víctor Barrio, una circunstancia que añade una carga emocional y simbólica al festejo.

«Víctor fue un gran torero y una persona que se preocupó mucho por enseñar y difundir el toreo entre los jóvenes y los niños», destaca Palacio. «Murió como mueren los toreros grandes y creo que su recuerdo otorga todavía más importancia a esta feria y a los toreros que estamos anunciados».

A esa dimensión se suma el componente territorial. El 11 de julio será la primera ocasión en la que Aarón Palacio se vista de luces esta temporada en Aragón. Está previsto que numerosos aficionados se desplacen desde Zaragoza, Biota y diferentes puntos de la comunidad para acompañarlo.

«Soy consciente de que va a movilizarse mucha gente. Va a acudir público de mi pueblo, de Zaragoza y de muchos lugares de Aragón», asegura. Esa cercanía convierte la corrida en una cita de especial responsabilidad. «Para mí tiene una enorme importancia dar una buena imagen ante personas que me han seguido desde el principio y también ante otras que han empezado a conocerme hace poco».

Compartir cartel con Castella y Talavante no altera su manera de afrontar la tarde. Palacio quiere asumir el compromiso desde la normalidad, aunque siendo plenamente consciente de la oportunidad que representa.

«Entreno y me preparo todos los días para estar rodeado de esos toreros y de las figuras del toreo», explica. «Intento vivirlo con normalidad, con la responsabilidad que merece, pero sin pensar que sea mayor o menor que la de cualquier otra tarde».

La cita supone, al mismo tiempo, una ocasión para dar un paso al frente. «Es una tarde en la que me puedo reivindicar y abrirme un hueco, como lo son todas las que tengo esta temporada», admite.

La relación del torero con la provincia de Teruel comenzó durante su etapa de novillero. Cella y Calanda fueron escenarios importantes en su formación y en ambos lugares dejó actuaciones triunfales. Son recuerdos recientes, ya que su paso por el escalafón inferior todavía permanece muy próximo.

«Cada tarde sirve para crecer, tanto las buenas como las malas. Quiero torear bien, pero también ser consciente de que hay que arrear y estar muy bien todos los días».

«En Cella toreé dos años y también viví una tarde muy bonita en Calanda. Fueron tres actuaciones en las que pude triunfar», recuerda. Volver ahora como matador de toros supone reencontrarse con una afición que ya conoce su evolución. «Quiero volver a hacer lo mismo que he sentido siempre en esta provincia: disfrutar y sentir el toreo».

El Aarón Palacio que pretende mostrar en Teruel será el de siempre, aunque con la evolución que proporcionan el oficio, el rodaje y los compromisos de máxima exigencia.

«No se trata de buscar la perfección, sino de expresar lo que uno siente y lo que le sale del corazón», sostiene. El objetivo es presentarse con mayor madurez, pero sin perder la frescura. «Quiero estar mejor técnicamente, con más soltura y más naturalidad. Todo eso lo da el oficio y creo que poco a poco lo voy incorporando a mi forma de torear».

Su concepto parte de una idea clara. «Intento hacer un toreo clásico, con pureza y verdad», resume. Por encima de cualquier planteamiento técnico, busca que todo nazca de una emoción real. «No quiero que haya nada impuesto ni realizado porque sí. Pretendo que todo lo que haga delante del toro me salga del corazón».

Con esa intención viajará a Teruel. Palacio espera encontrar una plaza entregada y una afición dispuesta a acompañarlo en uno de los paseíllos más destacados de su temporada.

«Les diría que vayan a la plaza porque estoy seguro de que van a disfrutar. Yo voy a intentar disfrutar toreando y hacer que ellos también disfruten», concluye. «Para mí es muy importante sentir el apoyo de la gente y ver la plaza llena. Sería algo importante para mi carrera, para el toreo y para la propia feria de Teruel».