Patycar Eventos afronta una nueva etapa al frente de la plaza de toros de Teruel con una Feria del Ángel 2026 que apuesta por el equilibrio entre figuras consagradas, jóvenes valores, ganaderías con identidad y un fuerte vínculo con Aragón. Al frente del proyecto está Zapaterito, empresario de la plaza, que analiza una feria marcada por el recuerdo a Víctor Barrio y por una programación que busca emocionar al aficionado.
La Feria del Ángel 2026 llega con una imagen muy especial dedicada a Víctor Barrio. ¿Qué significa para ustedes esta edición?
Es una feria muy importante para nosotros porque no solo hablamos de carteles, hablamos de sentimientos. Se cumplen diez años del fallecimiento de Víctor Barrio y queríamos que estuviera presente de una manera especial. El cartel de Iván Estupiñá transmite precisamente eso: memoria, respeto y la parte más humana de la tauromaquia. Queríamos alejarnos de lo habitual y hacer algo que invitara al aficionado a sentir.
La programación reúne nombres muy destacados del momento. ¿Qué valoración hace de la feria?
Hemos intentado construir una feria equilibrada, con toreros que atraviesan momentos importantes y con nombres que tienen mucho que decir en el futuro. La tauromaquia vive de la mezcla entre experiencia y juventud, y en Teruel queremos ofrecer tardes con argumentos.
Tenemos toreros como Alejandro Talavante, que llega después de ser uno de los grandes triunfadores de Madrid en San Isidro, un torero con una personalidad artística única. También contamos con David de Miranda, reconocido como triunfador de Sevilla, que está demostrando una gran capacidad y una evolución muy importante. Y no podemos olvidar a Damián Castaño, triunfador en Vic, un torero que representa entrega, verdad y compromiso.
La feria también apuesta por los toreros aragoneses. ¿Qué importancia tiene para Patycar Eventos apoyar a los profesionales de la tierra?
Para nosotros es fundamental. Una plaza tiene que mirar hacia fuera, pero también debe cuidar sus raíces. Aragón tiene historia taurina y queremos que esa identidad esté presente en la Feria del Ángel.
Contamos con toreros como Cristiano Torres y Aarón Palacio, dos nombres jóvenes con mucha proyección, que representan el futuro de la tauromaquia aragonesa. Es importante darles espacio y acompañar su crecimiento.
Las ganaderías también tienen un peso importante en los carteles, especialmente Los Maños. ¿Qué representa contar con una ganadería aragonesa en una tarde tan especial?
Los Maños son una ganadería con personalidad y con un gran reconocimiento dentro del campo bravo. Que estén presentes en la corrida homenaje a Víctor Barrio tiene mucho sentido porque hablamos de una divisa con identidad y vinculada a Aragón.
Además, hemos querido cuidar mucho la elección ganadera porque el toro es la base de todo. Sin toro no existe emoción.

La feria incluye también novilladas y una apuesta por los jóvenes. ¿Por qué es importante mantener estos festejos?
Porque el futuro de la fiesta depende de ellos. Las novilladas son fundamentales para que los nuevos valores puedan crecer y para que el aficionado pueda descubrir nuevos nombres.
Hemos preparado una novillada con picadores y también una novillada sin picadores con concurso de ganaderías turolenses, dando protagonismo a hierros de la tierra como La Lucica, Teo Adell, Juan Vicente Mora y El Val.
¿Qué papel juega Teruel dentro del calendario taurino de verano?
Teruel tiene una afición muy especial. Es una plaza con historia y con un público que sabe valorar la emoción y la autenticidad. Nuestro objetivo es que la Feria del Ángel siga creciendo y que cada año tenga una personalidad propia.
¿Qué mensaje lanzaría al aficionado ante esta Feria del Ángel 2026?
Que venga a vivirla. Hemos preparado una feria pensando en el aficionado, con respeto por la tradición, con nombres importantes, con jóvenes que quieren abrirse camino y con una apuesta clara por Aragón. Queremos que Teruel sea una cita donde pasen cosas y donde el público salga emocionado de la plaza.

