FOTOS: Víctor Luengo
La actuación de David Galván en la Feria de San Isidro dejó una de esas tardes que, más allá del resultado numérico, terminan calando en el aficionado por la verdad y la entrega mostradas sobre el albero de Las Ventas.
El torero gaditano resultó herido durante la lidia del tercer toro de la tarde tras un aparatoso percance en un quite con el capote a la espalda, pero decidió continuar en el ruedo y completar una actuación de enorme firmeza frente a dos sobreros de escasas opciones. Horas después, aún dolorido y camino de vuelta a casa tras las pruebas médicas, Galván atendió a Torolive.
“Gracias a Dios pudo ser peor, pero me voy con la conciencia tranquila por haber podido culminar la tarde de Madrid”, explica el diestro. La lesión llegó en uno de los momentos más comprometidos de la tarde. Un derrote seco en la zona de la cresta ilíaca provocó un fuerte hematoma y obligó al torero a pasar por la enfermería. “Al principio los médicos estaban un poco reticentes a dejarme salir por las posibles consecuencias, pero gracias a los calmantes y a los cuidados que me dieron pude volver al ruedo en unas condiciones aceptables”.

Pese al dolor, Galván tenía claro que no quería abandonar la corrida. “Sentí el respaldo y el respeto de Madrid y eso para un torero es algo muy importante. Quería terminar mi tarde”. La actuación del gaditano tuvo además una dificultad añadida: ninguno de los dos toros titulares de Conde de Mayalde pudo llegar a sus manos. El primero fue sustituido por un sobrero de Fermín Bohórquez tras evidenciar invalidez, mientras que el segundo fue cambiado de manera muy rápida por otro ejemplar de Fermín Bohórquez.
Una decisión que sorprendió al propio torero. “El segundo toro me cogió de sorpresa porque en el momento del cambio el animal todavía no se había caído ni había perdido las manos. Ya tenía incluso dos pares de banderillas puestos”. Lejos de quedarse atrapado en la polémica, Galván optó por centrarse únicamente en lo que venía por delante. “Hay que resetear la mente y pensar únicamente en el toro que sale. No sirve de nada darle vueltas a algo que ya no puedes cambiar”.
El sexto fue precisamente el toro más exigente de la tarde para el gaditano. Un animal áspero, incómodo y muy complicado al que Galván tragó con firmeza pese a las secuelas físicas del percance. “Fue un toro con mucha exigencia y además con el viento molestando muchísimo durante toda la lidia. Había que estar muy firme y muy concentrado”. Durante la faena, el torero volvió a notar cómo la herida se abría de nuevo. «Después de las tarascadas que me pegó el toro sentí un desgarro muy fuerte y el hematoma empezó a supurar otra vez por el orificio de entrada del pitón”.
“Ha sido un invierno de mucha reflexión, de profundizar en mi concepto y de buscar una mayor madurez. Creo que este inicio de temporada está reflejando todo ese trabajo”
Aun así, decidió jugarse todo en la suerte suprema. “Cuando monté la espada lo tenía muy claro: quería entrar a matar con pureza, con sinceridad y con la misma entrega con la que había afrontado toda la tarde”. La actitud del torero terminó conectando con el tendido venteño, que reconoció el esfuerzo y la verdad de una actuación cimentada sobre la raza y el compromiso.
San Isidro suponía además una fecha especialmente importante para David Galván después del percance sufrido el pasado otoño frente a los toros de Victorino Martín. “Intento afrontar cada corrida como si fuera la más importante, pero es verdad que cuando sólo tienes una tarde en San Isidro toda la responsabilidad se concentra ahí”.

El inicio de temporada del gaditano está dejando sensaciones importantes. Su paso por Real Maestranza de Caballería de Sevilla y la actuación firmada en Francia han reforzado la sensación de madurez que transmite actualmente el torero. “Ha sido un invierno de mucha reflexión, de profundizar en mi concepto y de buscar una mayor madurez. Creo que este inicio de temporada está reflejando todo ese trabajo”.
Especialmente significativa fue su actuación en Sevilla durante la Feria de Abril. “La tarde de Sevilla me dio mucha confianza. Fue una actuación muy medida y muy sincera, y triunfar allí siempre te fortalece de cara a retos como Madrid”. Ahora, el torero mira al futuro con la ambición intacta y el deseo de seguir creciendo en una temporada que considera clave para su carrera. “Quiero seguir sumando contratos y pisar muchos escenarios importantes. Hay plazas en las que todavía sueño con dejar una gran huella”.
“La tarde de Sevilla me dio mucha confianza. Fue una actuación muy medida y muy sincera, y triunfar allí siempre te fortalece de cara a retos como Madrid”
Y entre todos esos sueños aparece inevitablemente Madrid. “Madrid es un espacio donde convergen mis sueños. Abrir esa Puerta Grande es algo que tengo muy presente”. Más allá de los ruedos, Galván también reivindica la necesidad de mantener una relación cercana con el aficionado y de seguir difundiendo la tauromaquia. “Siempre he sido muy partidario de la divulgación del toreo. Creo que es importante estar cerca de la afición y compartir con ella todo lo que rodea a esta profesión”.
Tras el susto de Las Ventas, el gaditano ya piensa en sus próximos compromisos, con citas importantes en el horizonte como la feria de Algeciras, donde continuará una temporada que, pese a las dificultades, sigue creciendo en peso y responsabilidad.


