Crónica
Plaza de toros de Huesca
Primera de la Feria de la Albahaca 2026 · Lunes 10 de agosto

Ficha del festejo
Plaza
Huesca · Aragón

Festejo
Corrida de toros

Feria
Feria de la Albahaca 2026

Entrada
Plaza llena

Resultado

David Fandila El Fandi
David Fandila ‘El Fandi’
Azul turquesa y oro
Oreja · Oreja

Tomás Rufo
Tomás Rufo
Verde y oro
Silencio · Oreja

Marco Pérez
Marco Pérez
Marfil y oro · Cabos negros
Oreja tras aviso · Oreja

El Torero

Ganadería
El Torero
Corrida de juego variado y con varios toros que ofrecieron posibilidades. El primero fue noble aunque justo de raza; el segundo llegó muy limitado a la muleta y el cuarto resultó agarrado al piso. El quinto, Británico, destacó por su calidad y humillación, mientras que tercero y sexto fueron perdiendo recorrido y fuerzas conforme avanzaron sus respectivas faenas.

La crónica

Huesca abrió su Feria de la Albahaca con El Fandi y Marco Pérez a hombros y una oreja para Tomás Rufo. Cinco trofeos dejó una tarde muy marcada por el ambiente de las peñas y por una plaza predispuesta desde el comienzo. Hubo cosas, porque las hubo, y también una corrida de El Torero con sus matices y algunos toros que permitieron hacer más. Otra cosa fue la medida final de los premios.

El Fandi conoce perfectamente esta plaza y volvió a demostrarlo. Lo mejor de su tarde estuvo antes de coger la muleta. Variado con el capote y, sobre todo, enorme el tirón que tuvo con las banderillas. Convirtió los dos tercios en un espectáculo y tuvo a las peñas completamente metidas en su actuación, de lo cual se encargó desde el inicio él mismo.

Con la muleta faltó más. Al primero, noble pero en el límite de raza, le costaba terminar los viajes y necesitaba distancia para arrancarse. Fandi acabó llevándolo a unos terrenos más cortos que no terminaron de favorecerlo. Tampoco terminó de acoplarse con el cuarto, muy agarrado al piso, en una faena en la que faltó cruzarse más y hubo demasiado desajuste. Cortó una oreja de cada toro y aseguró la Puerta Grande. Dos premios que se entienden mucho mejor desde el ambiente que dejó en la plaza que desde lo sucedido con la muleta.

La tarde de Tomás Rufo fue seguramente la que pechó con el toro de la corrida, que fue el quinto, Británico. Con el segundo poco podía hacer. El toro llegó muy limitado, sin recorrido y moviéndose sobre las manos, y la faena acabó durando más de la cuenta.

Otra historia fue el quinto. Tuvo calidad, humilló y por el derecho permitió torear. Rufo dejó ahí dos buenas series en redondo, seguramente de lo mejor de su actuación, pero no terminó de apretar aquella embestida. Toreó demasiado al hilo y sobre la izquierda dejó mucho espacio entre la taleguilla y el pitón. Las manoletinas finales tuvieron mayor ajuste y terminó paseando una oreja. El premio fue generoso; la faena podía haber sido más.

Marco Pérez puso voluntad toda la tarde. Al tercero trató de llevarlo siempre con suavidad y de mantener la muleta puesta para que no se le fuera hacia tablas. Lo consiguió a ratos, aunque el toro fue acortando mucho los viajes hasta terminar prácticamente sin poder. La oreja fue generosa.

Y con ese precedente, la del sexto terminó casi por caer por su propio peso. Marco volvió a intentarlo ante un toro que tampoco anduvo sobrado de fuerzas y que se quedaba muy corto. Hubo disposición, pero poca posibilidad de que la faena tomara vuelo. Mató de una estocada y cortó la segunda. Dos orejas en el esportón y una Puerta Grande bastante más contundente en el resultado que en el contenido.

La tarde, en imágenes
Fotografías: Philippe Gil Mir