
La Feria de San Miguel 2026 comenzó en la Real Maestranza con una novillada de Garcigrande que tuvo más nobleza que fondo y terminó condicionando buena parte de las faenas. En una tarde de presentaciones, Ignacio Garibay dejó los pasajes de mayor profundidad, mientras Manuel Domínguez causó una grata impresión en su debut con picadores. Olga Casado, por su parte, mostró personalidad ante el lote más desigual.
El regreso de Ignacio Garibay dejó huella desde el capote. Al segundo lo recibió con verónicas muy despaciosas y templadas, antes de comenzar la faena de muleta con torería y sabor.
Una aparatosa voltereta no alteró su disposición: regresó a la cara y, aprovechando la nobleza y clase del novillo, dibujó naturales largos, profundos y de enorme lentitud. Cerró por luquesinas, pero una estocada baja enfrió el posible premio y, tras una leve petición, dio una vuelta al ruedo.
Con el quinto volvió a enseñar su sensibilidad, especialmente al natural, aunque la falta de fondo del animal impidió que la faena creciera. Fue silenciado.
También dejó motivos para el optimismo Manuel Domínguez en una fecha especialmente señalada: su presentación en la Maestranza coincidía con su debut con picadores.
Frente a Hebreo mostró desde el primer momento buena técnica y naturalidad. Hubo series estimables con la derecha, pero fue al natural donde apareció su mejor versión, toreando con suavidad y dibujando muletazos de buen trazo. Fue despedido con ovación.
El sexto apenas le permitió confirmar aquellas sensaciones. Domínguez puso firmeza y voluntad ante un novillo deslucido, volvió a dejar algún detalle de gusto con la zurda y terminó emborronando su actuación con la espada. Fue silenciado.
Olga Casado abrió la tarde ante un primero noble pero extremadamente justo de fuerzas. Después de un recibo a la verónica y un quite por saltilleras, trató de aprovechar el pitón derecho con limpieza, aunque el novillo se apagó demasiado pronto. Fue silenciada.
Con el cuarto volvió a mostrar personalidad y encontró sus mejores momentos sobre la diestra, en series de empaque y pulso en los medios. Otra vez, la falta de fondo de su oponente dejó la faena sin posibilidad de alcanzar mayor dimensión. Recibió una ovación tras aviso.

